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Nación licita rutas clave para Rosario e incluye la Circunvalación en el nuevo esquema de concesiones

El Gobierno abrió sobres para concesionar más de 2.500 kilómetros de corredores nacionales. El tramo Portuario Norte abarca las rutas 9, 33 y la avenida Circunvalación.

El Gobierno nacional avanzó este martes con la apertura de sobres de la licitación pública nacional e internacional para concesionar nuevos tramos de la Red Federal de Concesiones, un sistema que busca transferir a operadores privados la explotación, mantenimiento y administración de rutas estratégicas para la producción y el transporte.

La convocatoria comprende más de 2.500 kilómetros de corredores viales distribuidos entre las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y San Luis.

El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que se presentaron 17 oferentes interesados en participar del proceso licitatorio.

Rosario, en el centro del corredor portuario

Para Rosario y el sur santafesino, el tramo más importante es el denominado “Portuario Norte”, que incluye 528 kilómetros de las rutas nacionales 9, 33 y A-008.

Dentro de ese esquema aparece la avenida Circunvalación de Rosario, uno de los corredores urbanos con mayor circulación del país y clave para el movimiento logístico del cordón industrial y portuario.

La concesión contempla:

  • la ruta nacional 9, entre el límite de Buenos Aires y Santa Fe y el empalme con la A-008;
  • la ruta nacional 33, desde Trenque Lauquen hasta la conexión con la A-012;
  • y la Circunvalación rosarina, con casi 30 kilómetros de extensión.

La ruta 33 es considerada estratégica para el transporte de la cosecha gruesa y el acceso de camiones hacia los puertos del Gran Rosario.

Cómo funcionará el nuevo esquema

La licitación prevé un sistema de dos sobres: uno destinado a evaluar antecedentes técnicos y administrativos de las empresas y otro enfocado en la propuesta económica, particularmente el valor del peaje que cada oferente plantea aplicar.

Desde el Gobierno sostienen que el nuevo modelo no contará con subsidios estatales y que las obras y tareas de mantenimiento deberán financiarse mediante inversión privada y recaudación por peajes.

La supervisión de los contratos quedará bajo la órbita de Vialidad Nacional, que deberá controlar las condiciones de seguridad, mantenimiento y prestación de servicios en los distintos corredores.