La ciudad de Rosario podría dar un paso importante hacia la modernización del servicio de taxis con la incorporación de vehículos eléctricos. La propuesta comenzó a tomar forma a partir de un proyecto presentado por la concejala radical Anahí Schibelbein, que busca modificar la Ordenanza Nº 2.649, vigente desde 1980.
La iniciativa surgió luego de distintos encuentros entre la edil y Catiltar, encabezada por su presidente José Iantosca. Desde la entidad vienen realizando estudios y contactos con empresas que comercializan vehículos eléctricos en la ciudad.
Según los análisis de costos elaborados por la cámara, un taxi eléctrico permitiría ahorrar alrededor de 12 millones de pesos anuales en comparación con las unidades tradicionales.
“Ya mantuvimos reuniones con representantes de la DFT, dependiente de la Secretaría de Control Urbano, y con el Área de Movilidad para avanzar en la modificación de la ordenanza”, explicó Schibelbein. Además, adelantó que funcionarios municipales visitarán los galpones donde se encuentran los vehículos para verificar características técnicas y avanzar con la reglamentación correspondiente.
Iantosca detalló que actualmente un taxi a GNC necesita entre 13 y 14 mil pesos para recorrer entre 140 y 150 kilómetros. En cambio, uno de los modelos eléctricos analizados podría recorrer cerca de 385 kilómetros con una carga estimada entre 10 y 12 mil pesos.
La discusión ahora se centra en adaptar la normativa vigente para habilitar este tipo de unidades y evaluar su implementación dentro del sistema de transporte público de la ciudad.
