Conflicto vecinal

La Municipalidad aseguró que habrá una escuela y una plaza en el predio en disputa de barrio Larrea

El municipio negó que el terreno de Bolivia al 600 bis haya sido vendido para construir un templo evangelista. Afirmó que se trata de una cesión precaria para una escuela y prometió preservar gran parte del espacio como plaza pública.

La Municipalidad de Rosario aseguró este miércoles que el terreno ubicado en Bolivia al 600 bis, en barrio Larrea, no fue vendido ni destinado a un templo evangelista, sino cedido de manera precaria a la Fundación Fortaleza de Sión para la construcción de una escuela.

El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale, explicó que el proyecto contempla que la institución educativa ocupe solo un tercio del predio, mientras que el resto será transformado en una nueva plaza diseñada junto a los vecinos.

“El terreno se va a destinar a escuela y a plaza. No hay un templo, es un proyecto educativo”, afirmó el funcionario.

El origen del conflicto

La polémica surgió luego de que vecinos denunciaran una supuesta “privatización encubierta” del espacio verde ubicado entre Bolivia, French y Juan José Paso.

Según señalaron, personas vinculadas a la Fundación Fortaleza de Sión comenzaron movimientos de tierra, retiraron arcos de la canchita de fútbol e iniciaron obras vinculadas a servicios básicos, lo que despertó preocupación en el barrio.

Juan Peñaloza, bisnieto de la familia Casasola —que donó el terreno décadas atrás— sostuvo que el predio había sido cedido en 1957 “con el único destino de ser un espacio público de uso común”.

Además, recordó que en 1985, durante la gestión de Horacio Usandizaga, se inauguró formalmente la plaza en homenaje a la familia donante.

Los vecinos aseguran haber reunido más de 450 firmas para reclamar que se revierta la cesión y se preserve íntegramente el espacio verde.

La postura del municipio

Desde el municipio señalaron que la cesión fue aprobada por unanimidad en el Concejo Municipal y que el procedimiento se ajusta a la normativa vigente.

Según explicó Chale, el terreno corresponde a una compensación urbanística derivada de antiguos loteos y mantiene su destino original de “espacio verde y equipamiento comunitario”, categoría que contempla usos como escuelas o centros de salud.

“El procedimiento está bien hecho y fue aprobado por el Concejo. No estamos incumpliendo ninguna normativa”, afirmó.

El funcionario insistió en que la propiedad del terreno seguirá siendo municipal y que la figura utilizada es una “cesión precaria”, por lo que el predio podría recuperarse si la fundación deja de cumplir fines educativos.

Escuela, plaza y reuniones con vecinos

Chale reconoció que hubo un error de la fundación al iniciar movimientos de tierra antes de contar con la aprobación definitiva del proyecto de obra.

Aclaró además que la escuela religiosa ya funciona actualmente sobre calle Baigorria y que desde hace seis años busca ampliar sus instalaciones.

“La escuela no tomará más de un tercio del frente de 60 metros”, detalló el secretario de Gobierno, quien prometió desarrollar una plaza renovada y participativa junto a los vecinos mediante reuniones coordinadas con el área de Cercanía.

También defendió el perfil social de la futura institución educativa al asegurar que será una escuela “privada pero no privativa”, orientada a sectores de clase media baja y con aval del Ministerio de Educación de Santa Fe.

Desde el municipio remarcaron que el proyecto apunta a recuperar un espacio verde actualmente abandonado y combinarlo con infraestructura educativa para el barrio.