La desaceleración del consumo comenzó a reflejarse en las finanzas municipales. La recaudación del Derecho de Registro e Inspección (DReI), uno de los tributos más ligados a la actividad económica de Rosario, registró una caída promedio del 6%, en línea con el deterioro que atraviesa buena parte del comercio local.
El secretario de Producción municipal, Leandro Lopergolo, sostuvo que la ciudad replica la tendencia que se observa a nivel nacional, con una merma del consumo que afecta a casi todos los sectores económicos, aunque con distinta intensidad.
Los rubros más afectados son indumentaria y calzado, donde a la retracción de las ventas se suman el incremento de las importaciones y los altos costos de producción, factores que profundizan las dificultades para las empresas.
En contraste, algunas actividades mantienen un desempeño favorable. Entre ellas, el funcionario destacó el turismo, la construcción, la agroindustria, el gas, el petróleo y la minería, sectores que continúan mostrando niveles de actividad más sólidos pese al contexto general.
El comercio, sin embargo, sigue siendo uno de los eslabones más golpeados. Según el diagnóstico del Municipio, la actividad comercial acumula una retracción cercana al 4,5%, reflejo de la pérdida del poder adquisitivo y de la menor capacidad de consumo de los hogares.
En ese escenario, el cierre definitivo de La Favorita sumó preocupación por su impacto sobre el centro rosarino. Desde el Ejecutivo local señalaron que el interés no pasa únicamente por la situación de la empresa, sino también por las consecuencias que la inactividad del emblemático edificio puede tener sobre el movimiento comercial de la zona.
El Municipio aseguró que buscará facilitar la llegada de nuevos inversores para el inmueble y remarcó que continuará acompañando los proyectos que generen empleo, impulsen la actividad económica y contribuyan a revitalizar el centro de la ciudad.
