La NASA lanzó una nueva convocatoria para seleccionar voluntarios que participarán en una misión simulada a la Luna y Marte, una experiencia diseñada para estudiar cómo responden las personas a largos períodos de aislamiento en condiciones similares a las de una expedición espacial. Aunque los participantes permanecerán en la Tierra, deberán enfrentar desafíos comparables a los que vivirían los astronautas en un viaje al espacio profundo.
La iniciativa forma parte del programa Crew Health and Performance Exploration Analog (CHAPEA), una investigación que respalda los objetivos del programa Artemis y busca generar información clave para futuras misiones tripuladas al planeta rojo.
La simulación se desarrollará en el Centro Espacial Johnson, en Houston, donde la agencia construyó un hábitat impreso en 3D que reproduce las limitaciones de espacio, recursos y comunicación previstas para una misión marciana. Los voluntarios convivirán durante varios meses sin contacto directo con el exterior y cumplirán un cronograma similar al de una tripulación espacial.
Durante la experiencia, deberán realizar caminatas espaciales mediante realidad virtual, operar equipos científicos, efectuar tareas de mantenimiento, cultivar alimentos, administrar recursos limitados y responder a situaciones de emergencia planteadas por los investigadores.
El objetivo principal del estudio es evaluar el impacto del aislamiento prolongado sobre la salud física, el rendimiento cognitivo y el bienestar emocional de los participantes. Los resultados servirán para perfeccionar el diseño de naves y hábitats espaciales, además de optimizar protocolos relacionados con la alimentación, el descanso, la comunicación y la organización del trabajo en misiones que podrían extenderse durante varios años.
La convocatoria está dirigida a ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales, de entre 30 y 55 años, con buen estado de salud física y mental, no fumadores y con formación universitaria en ingeniería, ciencias, matemáticas o informática. También podrán ser considerados candidatos con experiencia profesional equivalente, como pilotos militares o especialistas en áreas técnicas de alta complejidad.
La NASA informó además que los participantes recibirán una compensación económica, aunque el monto será comunicado únicamente a quienes avancen en el proceso de selección.
Estas simulaciones son consideradas un paso esencial para preparar el primer viaje tripulado a Marte, ya que permitirán comprender cómo gestionar la convivencia, la autonomía y la toma de decisiones en un entorno donde la asistencia desde la Tierra será limitada y las comunicaciones sufrirán demoras de varios minutos.
Por ese motivo, comprender cómo reaccionan los equipos frente al estrés, la rutina, la escasez de recursos y la convivencia prolongada resulta tan importante como el desarrollo de nuevos cohetes o sistemas de propulsión.
La experiencia también permitirá estudiar aspectos cotidianos que adquieren otra dimensión fuera del planeta, como la distribución del tiempo de trabajo y descanso, la alimentación, la actividad física, el manejo de conflictos y las estrategias para preservar la salud mental durante períodos de aislamiento.
La convocatoria se enmarca en la estrategia de la NASA para avanzar primero con el programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna, y utilizar esa experiencia como plataforma para las futuras expediciones hacia Marte.
Aunque todavía faltan varios años para que una misión tripulada alcance el planeta rojo, los investigadores consideran que gran parte del éxito dependerá de la preparación realizada mucho antes del lanzamiento. Cada simulación aporta información sobre los desafíos que enfrentarán los astronautas y permite introducir mejoras en los sistemas de soporte vital, la organización de las tripulaciones y el diseño de los hábitats espaciales.
