ENTREVISTA EXCLUSIVA PARTE I

Gustavo Deco: “Estamos a punto de generar biomarcadores que permitan predecir la depresión”

El científico rosarino explicó en diálogo con Marcelo Fernández, los avances de la neurociencia computacional y planteó que el gran desafío es pasar de observar el cerebro a comprender sus mecanismos. También destacó el desarrollo de herramientas capaces de anticipar alteraciones psiquiátricas antes de que aparezcan los síntomas.

El cerebro todavía guarda enormes interrogantes para la ciencia. Aunque la investigación avanzó de manera exponencial durante las últimas décadas, todavía no existe una teoría general que permita explicar su funcionamiento. Para Gustavo Deco, doctor en Física por la Universidad Nacional de Rosario y especialista en neurociencia computacional, ese conocimiento se encuentra todavía “en los albores”.

Deco, quien dirige un grupo de investigación en neurociencia computacional y el Center for Brain and Cognition de la Universidad Pompeu Fabra, explicó que el objetivo de su disciplina no es solamente observar qué ocurre en el cerebro, sino comprender los mecanismos que producen esa actividad.

“Todo el mundo quiere entender cómo pienso, cómo es mi memoria y cómo falla mi memoria cuando tengo un problema”, señaló durante una entrevista en Radio Fisherton.

Del diagnóstico a la predicción

Uno de los cambios que atraviesa actualmente la investigación es el avance hacia una medicina de precisión, especialmente en el campo de la psiquiatría.

Según explicó Deco, en lugar de concentrarse exclusivamente en clasificar a una persona dentro de diagnósticos como depresión, esquizofrenia o bipolaridad, la tendencia apunta a caracterizar de manera individual cada cerebro y, a partir de allí, diseñar y predecir cuál podría ser la terapia más adecuada.

“El objetivo no es solamente diagnosticar a ese individuo en particular y específico, sino incluso tratar de diseñar y predecir a nivel individual la mejor terapia”, explicó.

El investigador aclaró que esto no significa que existan tantos modelos completamente diferentes como personas, ya que hay factores comunes entre los cerebros. Pero también existe una importante variabilidad individual que obliga a pensar tratamientos más personalizados.

Una ciencia que busca llegar al consultorio

Para Deco, uno de los grandes desafíos actuales es conseguir que los descubrimientos realizados durante décadas en los laboratorios lleguen más rápidamente a la práctica médica.

En ese sentido, contó que está trasladando el 90% de su laboratorio universitario a un hospital, aunque conserva su cargo académico en la Universidad Pompeu Fabra.

“Voy a tratar que en los últimos años de mi vida acelerar el proceso de translación de lo que sabemos en investigación clínica a la clínica real, a la práctica”, afirmó.

El científico considera que existe actualmente un momento de quiebre en la investigación psiquiátrica. Hay biomarcadores, ensayos de nuevas terapias y una acumulación de conocimiento que, según su mirada, está comenzando a acercarse al tratamiento cotidiano.

El desafío de anticiparse

Entre los desarrollos que más entusiasman a Deco aparecen los biomarcadores específicos capaces de anticipar una alteración antes de que se manifieste plenamente.

Utilizó una comparación con el funcionamiento de un automóvil: los biomarcadores actuales serían como una luz roja que avisa cuando el motor ya tiene un problema. El objetivo, en cambio, es contar con una señal temprana que permita detectar hacia dónde se está desarrollando una determinada alteración.

“Necesito una luz temprana amarillita o verde (…) que me vaya diciendo: te estás desarrollando rumbo a algo específico”, explicó.

En esa línea, mencionó un estudio realizado con adolescentes en Estados Unidos, en el que se monitoreó la evolución cerebral y se analizaron indicadores de ansiedad y depresión. Según relató, el trabajo permitió encontrar biomarcadores en edades tempranas capaces de predecir la evolución de esos marcadores sintomáticos.

La importancia de estos avances, sostuvo, radica en que permitirían pasar de un diagnóstico posterior a una intervención anticipada: detectar no solamente qué está ocurriendo, sino qué podría ocurrir en el futuro.

Conciencia y cerebro

La conciencia también ocupa un lugar central entre las preguntas que todavía desafían a la neurociencia. Deco señaló que durante mucho tiempo fue abordada principalmente desde la filosofía, pero que en los últimos años comenzó a estudiarse con herramientas fisiológicas y experimentales.

Para el investigador, ese cambio constituye uno de los grandes quiebres de la disciplina. El otro, particularmente relevante desde su perspectiva, es el avance clínico hacia biomarcadores capaces de ofrecer información cada vez más específica sobre el funcionamiento cerebral.

La conclusión de Deco es que todavía queda mucho camino por recorrer. La neurociencia avanzó de manera acelerada, pero comprender completamente el cerebro requerirá todavía décadas de investigación.