control y convivencia

La Municipalidad intervino en un inmueble abandonado en el centro tras denuncias de vecinos

El edificio de Sarmiento y 9 de Julio, donde funcionó la sede del II Cuerpo del Ejército, fue tapiado y permanece bajo control permanente, luego de reclamos por ocupaciones y vandalismo.

Tras una serie de denuncias realizadas por vecinos, la Municipalidad de Rosario intervino en el inmueble ubicado en la esquina de Sarmiento y 9 de Julio, donde tiempo atrás funcionó la sede del II Cuerpo del Ejército y que actualmente presenta un significativo estado de abandono. La actuación fue llevada adelante por personal la Secretaría de Control y Convivencia, que gestionó el tapiado de todos los accesos y ventanales del edificio, ante la situación de deterioro, ocupaciones irregulares y reiterados hechos de vandalismo.

Según los reclamos recibidos, el lugar había quedado expuesto al denominado “saqueo hormiga”, se había transformado en un “basural” y era utilizado por personas en situación de calle para pernoctar. Incluso, en octubre del año pasado debió intervenir una dotación de bomberos para extinguir un incendio en el interior del inmueble.

“El primer reclamo lo recibimos en septiembre del año pasado. Los vecinos nos alertaban que el lugar estaba siendo utilizado como un aguantadero, con personas que habían ingresado al inmueble, y también denunciaban robos en viviendas linderas”, explicó el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera. En esa oportunidad, personal municipal ingresó al edificio junto a la policía y se procedió a soldar puertas y ventanas sobre calle Sarmiento.

Luego de esa intervención no se registraron nuevos episodios hasta el incendio ocurrido en octubre. Sin embargo, semanas atrás se recibieron nuevamente denuncias por disturbios. “Cuando fuimos a verificar con Control Urbano encontramos a unas diez personas en el interior, las cuales fueron retiradas”, indicó el funcionario.

Actualmente, el municipio realiza dos inspecciones diarias en el lugar para evitar nuevas ocupaciones. “Colocamos una cadena con candado en el portón de calle 9 de Julio y se dispuso un control diario, con una recorrida por la mañana y otra por la noche”, detalló Herrera.

Además, se acordó con una empresa de publicidad la colocación de estructuras metálicas sobre la fachada, tanto por calle Sarmiento como por 9 de Julio, con el objetivo de cerrar completamente el inmueble. “Son chapones de gran tamaño, estructuras firmes que permiten tapar todas las ventanas y accesos”, aclaró.

Finalmente, el secretario remarcó el grave estado interno del edificio. “El abandono es total: no queda instalación eléctrica ni de agua, y hay techos que se han derrumbado por la acción de la lluvia. La puesta en valor no será sencilla”, concluyó.

Vale recordar que el edificio tiene una superficie de 4.097 metros cuadrados y una superficie total cubierta de 7.769 metros cuadrados, contemplando el subsuelo, primero y segundo piso, más dos entrepisos. Ocupa prácticamente la mitad de esa manzana.

Además del lugar estratégico que ocupa en esa zona del centro rosarino, se trata de un inmueble que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad: en 1909 se inauguró como la primera sede propia del Banco Municipal (creado en 1896). En tanto, desde los años 80 pertenece al Estado nacional y funcionó allí la sede del II Cuerpo de Ejército. Sin embargo, desde 2007 no tiene un uso concreto y quedó abandonado. En el lugar se proyectaron diversas posibilidades, pero ninguna se concretó.