En una sesión marcada por negociaciones, cruces internos y cambios de último momento, el Senado de la Nación aprobó este jueves el pliego de Verónica Michelli para ocupar un cargo judicial, pese a que el Gobierno nacional había intentado retirar su candidatura.
La postulante obtuvo 44 votos afirmativos, 18 negativos y dos abstenciones, luego de que la Cámara alta resolviera incorporar su dictamen al temario tras un extenso cuarto intermedio y una compleja negociación entre las distintas bancadas.
La controversia se había originado cuando el Poder Ejecutivo buscó frenar la designación al conocerse que Michelli es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, autor de investigaciones periodísticas sobre el entorno presidencial.
La postura de Bullrich
Uno de los momentos más destacados de la sesión fue la intervención de la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien tomó distancia de la posición impulsada por el presidente Javier Milei.
“Considero que las personas son únicas e irrepetibles, que no se puede generar una responsabilidad colectiva en algo que es una responsabilidad individual”, sostuvo la legisladora al fundamentar su decisión de no votar en contra del pliego.
Bullrich afirmó además que mantenía una “objeción de conciencia” respecto de la postura oficial y anunció que se abstendría de rechazar la candidatura.
Cruces dentro del oficialismo
La sesión también dejó al descubierto diferencias internas dentro del oficialismo.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, cuestionó públicamente la conducción parlamentaria antes de ingresar al recinto y apuntó contra Bullrich por el manejo de la negociación.
“Hay que preguntarle a la presidenta del bloque de LLA, que nos somete a este descontrol”, declaró ante los medios.
Tras el cuarto intermedio, sin embargo, el oficialismo terminó aceptando un acuerdo para avanzar con el tratamiento de los 74 pliegos judiciales que cumplían con los requisitos reglamentarios.
Cómo se habilitó el tratamiento
La incorporación del pliego de Michelli requirió una votación especial debido a cuestiones procedimentales.
El dictamen había sido comunicado formalmente apenas un día antes de la sesión, por lo que el Senado necesitaba una mayoría agravada de dos tercios para habilitar su tratamiento sobre tablas.
La autorización fue aprobada con 63 votos afirmativos y apenas dos negativos, lo que permitió incluir el caso dentro del paquete general de acuerdos judiciales sometidos a consideración del pleno.
La candidatura había recibido previamente respaldo unánime en la Comisión de Acuerdos, aunque su avance quedó demorado por pedido del Poder Ejecutivo, que pretendía retirar la postulación.
Un conflicto aún abierto
Pese a la aprobación parlamentaria, el conflicto institucional podría no estar cerrado.
Según distintos antecedentes y lecturas jurídicas, el presidente Javier Milei aún podría optar por no completar el trámite administrativo necesario para formalizar la designación, lo que abriría un escenario de incertidumbre sobre la situación de la magistrada.
Un caso similar ocurrió en 2011 con la postulación de Juan Manuel Yalj para ascender a la Cámara Federal de San Martín, cuyo proceso quedó inconcluso pese al aval legislativo.
La votación de Michelli terminó convirtiéndose en una de las principales señales de autonomía política del Senado frente al Ejecutivo y dejó expuestas diferencias internas dentro del propio oficialismo respecto de los criterios para la designación de jueces.
