Juegos Suramericanos

Con tecnología de elite y estándares olímpicos, Rafaela construye una de las pistas más rápidas del mundo

El nuevo velódromo que albergará las competencias de ciclismo en 2026 utilizará materiales importados de Finlandia y Taiwán y apunta a obtener la máxima homologación internacional.

La construcción del Velódromo de Rafaela avanza a paso firme y ya proyecta a Santa Fe dentro del circuito internacional del ciclismo de alto rendimiento. La obra, que será escenario de las competencias de los Juegos Suramericanos 2026, contará con una pista diseñada bajo estándares olímpicos y con características que la ubican entre las más rápidas del mundo.

Así lo destacó el ingeniero mexicano Rafael Romay, gerente de operaciones de la firma canadiense Junek Velodromes, responsable de la instalación de la pista. “La pista del Velódromo de Rafaela pone a Santa Fe en el primer nivel mundial”, aseguró el especialista, quien supervisa personalmente los trabajos junto al ingeniero canadiense Peter Junek, uno de los principales referentes del continente en diseño y construcción de velódromos.

La instalación comenzó el 11 de mayo y se prevé que finalice durante julio. Actualmente trabajan en la obra 24 operarios, en su mayoría mano de obra local, bajo la coordinación de los especialistas internacionales.

Uno de los aspectos distintivos del proyecto es la calidad de los materiales utilizados. La pista se construye con madera LVL de abeto noruego producida en Finlandia especialmente para este tipo de instalaciones deportivas de alto rendimiento.

Según explicó Romay, este material ofrece una excelente fricción, menor desgaste y una mayor durabilidad, además de permitir velocidades superiores a los 85 kilómetros por hora. “Es una de las pistas más rápidas del planeta”, afirmó.

A ello se suman tornillos de acero inoxidable fabricados especialmente en Taiwán, que aportan mayor rigidez estructural y prolongan la vida útil de la instalación.

El objetivo es que la pista obtenga la homologación Clase A de la Unión Ciclista Internacional (UCI), la máxima categoría disponible, que habilita la realización de campeonatos mundiales y competencias olímpicas.

La empresa responsable del proyecto lleva construidas unas 40 pistas en distintos países y solo 16 cuentan con características similares a la de Rafaela. En Argentina, la única comparable se encuentra en San Juan.

Para el subsecretario de Arquitectura provincial, Lucas Condal, la obra representa una inversión estratégica que trasciende los Juegos Suramericanos. “El punto de partida son los Juegos, pero lo importante son los próximos 50 años”, sostuvo.

En ese sentido, destacó que Rafaela ya es una referencia nacional para el ciclismo y que el nuevo velódromo permitirá potenciar el desarrollo de la disciplina con infraestructura de nivel internacional.

La obra forma parte del ambicioso plan de infraestructura deportiva impulsado por la Provincia para los Juegos Suramericanos 2026, que contempla inversiones cercanas a los 90 millones de dólares en Rosario, Santa Fe y Rafaela.

Además del velódromo, el programa incluye estadios multipropósito, un centro acuático de nivel olímpico, la renovación del Centro de Alto Rendimiento Deportivo, un moderno centro de tiro y las villas que alojarán a las delegaciones internacionales.

Entre el 12 y el 26 de septiembre de 2026, las tres ciudades santafesinas recibirán a más de 4.000 atletas de 15 países que competirán en 43 deportes y 60 disciplinas, en un evento que dejará como legado una de las mayores transformaciones de infraestructura deportiva en la historia de la provincia.