La Municipalidad de Rosario profundiza el proceso de renovación del transporte urbano de pasajeros y prevé que, para fines de 2026, la antigüedad promedio de la flota se reduzca de 8 a 5 años. En ese escenario, más del 43% de los colectivos tendrá menos de tres años de uso, consolidando una de las mayores actualizaciones del sistema en los últimos años.
Desde el inicio del plan de recambio, ya se incorporaron 226 unidades entre 2023 y 2026, mientras que antes de finalizar el año llegarán otros 90 colectivos 0 kilómetro, con lo que el total ascenderá a 316 nuevas unidades.
Durante 2023 y 2024 se sumaron 56 colectivos destinados principalmente a las líneas 103 y 153, mientras que en 2025 ingresaron 130 unidades que permitieron renovar completamente las líneas 107, 112, 122, 131, 132, 134, 135 y 142. Ese mismo año también se concretó la renovación total de la línea K, retirando de circulación los históricos trolebuses modelo 1994.
En lo que va de 2026 ya se incorporaron 40 nuevos coches para reforzar las líneas 122 y 142. A ellos se agregarán 45 unidades para Rosario Bus y otras 45 para Movi, equipadas con mejoras tecnológicas y de confort que buscan optimizar la frecuencia y la calidad del servicio.
Con estas incorporaciones, toda la flota del transporte urbano será accesible, ya que el 100% de las unidades cuenta con piso bajo. Además, todos los colectivos disponen de aire acondicionado y calefacción para mejorar la experiencia de viaje.
Llegan los primeros colectivos impulsados a GNC
Una de las principales novedades del recambio será la incorporación de los primeros colectivos 100% a GNC de la historia del transporte urbano rosarino. Las 90 unidades que llegarán durante el segundo semestre funcionarán con este combustible y representarán alrededor del 15% de la flota.
Según el municipio, el uso de GNC permitirá reducir cerca del 50% los costos de combustible, una ventaja significativa en un contexto marcado por la eliminación de los aportes nacionales al transporte público.
Además del ahorro económico, los nuevos vehículos disminuirán en un 50% la contaminación sonora y reducirán las emisiones de monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOX) y dióxido de carbono (CO₂). También se estima un 40% de ahorro en el costo total de operación.
Los colectivos incorporan, además, mejoras en tecnología de conducción, frenado, climatización y maniobrabilidad, junto con una menor generación de ruido y vibraciones.
El municipio destacó que el uso de unidades a GNC gana cada vez más presencia en distintos sistemas de transporte del país y de América Latina, con antecedentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires y Mendoza, entre otras ciudades.
