El turismo en Rosario vive un momento histórico, con cifras que confirman un crecimiento sostenido y sin precedentes recientes. En los primeros cuatro meses de 2026, la ciudad recibió 853.144 visitantes, superando ampliamente los registros de años anteriores y marcando el mejor arranque de al menos el último lustro.
El salto es significativo: en el mismo período de 2025 habían llegado 788.355 turistas, mientras que en 2024 la cifra era de 688.779. La tendencia ya no es incipiente, sino una realidad consolidada, impulsada por una agenda cada vez más diversa y convocante.
Abril fue uno de los meses más destacados. Más de 250 mil personas visitaron la ciudad, reflejando un crecimiento sostenido respecto a años previos. Uno de los picos se dio durante un fin de semana de alto impacto, con recitales de Ricky Martin, Tini, Los Fabulosos Cadillacs y Pimpinela, además de congresos profesionales. En esos días, la ciudad recibió más de 75 mil visitantes, con hoteles que alcanzaron hasta el 100% de ocupación y un impacto económico de $11.100 millones.
En términos generales, la ocupación hotelera también muestra una mejora constante. Abril cerró con un 59%, frente al 54% de 2025 y el 40% de 2024. En el acumulado del cuatrimestre, el indicador trepó al 50%, consolidando una curva ascendente año tras año.
El impacto económico del turismo durante abril fue contundente: más de $25.800 millones generados entre alojamientos, gastronomía, espectáculos y consumo general.
El crecimiento se explica por una combinación de factores:
- Eventos masivos y shows internacionales
- Turismo de reuniones y congresos profesionales
- Competencias deportivas
- Atractivos urbanos y naturales, como la renovada franja ribereña
Además, la ciudad recibe principalmente visitantes de Buenos Aires, Córdoba y otras localidades de Argentina, consolidando su perfil como destino interno fuerte.
En un contexto económico complejo a nivel nacional, Rosario logra destacarse con números en alza, apoyada en una estrategia sostenida de promoción y una oferta cultural, recreativa y gastronómica cada vez más amplia.
El turismo se consolida así como uno de los motores clave de la economía local, con perspectivas positivas para el resto del año.
