Consumo

El consumo de carne vacuna volvió a caer y se ubicó en 47,3 kilos por habitante al año

Datos oficiales muestran una nueva retracción del mercado interno. Mientras el 30% de la producción se destinó a la exportación, el consumo per cápita registró una baja de casi cuatro kilos respecto del año pasado.

El consumo de carne vacuna continúa en descenso en Argentina y alcanzó los 47,3 kilos por habitante al año, según los últimos datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. La cifra representa una caída de 3,9 kilos por persona frente a los 51,2 kilos registrados en el mismo período de 2025.

El retroceso del consumo interno se da en un contexto en el que una porción creciente de la producción se orienta a los mercados internacionales, mientras los hogares ajustan sus compras por el impacto de los precios y diversifican su alimentación con otras proteínas de menor costo.

Durante junio, la producción de carne vacuna alcanzó las 260.000 toneladas equivalente res con hueso. De ese total, 78.900 toneladas, el 30%, fueron exportadas, mientras que las 186.000 toneladas restantes, el 70%, abastecieron al mercado interno.

Aunque el consumo doméstico sigue absorbiendo la mayor parte de la producción, los indicadores reflejan una demanda cada vez más debilitada. La baja del consumo per cápita confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años y evidencia cambios en los hábitos de compra de los argentinos.

Especialistas del sector señalan que el encarecimiento de la carne vacuna impulsó a muchos consumidores a reemplazar parte de su consumo por alternativas como el pollo o el cerdo, una conducta que se profundizó en un escenario de pérdida del poder adquisitivo.

Con una reducción cercana a cuatro kilos por habitante en comparación con el año anterior, el consumo de uno de los alimentos más tradicionales de la mesa argentina continúa alejándose de los niveles históricos y refleja las transformaciones que atraviesa el mercado interno.