La Municipalidad de Rosario puso en marcha la primera etapa del Hospital Animal Municipal, que ya funciona en la sede del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), en avenida Francia 1940. El flamante espacio está orientado a la atención de urgencias veterinarias y ampliará progresivamente sus servicios.
El hospital atenderá de 8 a 20, incluidos fines de semana, mientras que los feriados funcionará de 8 a 14. Según explicó la coordinadora Elisa Martino, la prioridad será la atención de emergencias, aunque no incluirá el traslado de animales desde la vía pública.
En cuanto al acceso, las personas registradas en el sistema de salud municipal recibirán atención gratuita, mientras que quienes no estén inscriptos deberán abonar un bono de bajo costo. La iniciativa apunta a ampliar derechos en un contexto donde las prestaciones privadas resultan cada vez más inaccesibles.
“Un pequeño HECA para animales”
El impulsor del proyecto, el veterinario y ex concejal Carlos Coscia, celebró la apertura y destacó el nivel del equipamiento. Para dimensionar la magnitud, comparó el nuevo efector con el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA): “Es un pequeño Clemente Álvarez para los animales”, afirmó.
Coscia subrayó que el hospital responde a una demanda social urgente: muchas familias no pueden afrontar costos de emergencias veterinarias, que pueden alcanzar entre 300 y 400 mil pesos. En ese sentido, remarcó que el nuevo servicio público permitirá evitar situaciones críticas y garantizar atención a sectores vulnerables.
Convivencia con el Imusa y controles de acceso
El hospital funcionará en articulación con el Imusa, que continuará operativo. Además, se implementarán mecanismos de control para priorizar a quienes realmente necesiten el servicio público y evitar abusos.
Impacto en el sistema veterinario local
La apertura también podría generar efectos en el sector privado. Según Coscia, la presencia de un efector público de calidad elevará los estándares generales de atención, obligando a clínicas y profesionales a mejorar sus servicios.
Con esta puesta en marcha, Rosario suma una herramienta clave en salud pública animal, con el objetivo de garantizar atención, reducir desigualdades y fortalecer el vínculo entre la comunidad y el cuidado de sus mascotas.
