Inclusión

Rosario recibe $65 millones para refugios y salud tras un acuerdo inédito con la Iglesia

La donación permitirá mejorar alojamientos para personas en situación de calle, sumar equipamiento médico y lanzar capacitaciones laborales. Es uno de los primeros convenios tras la autonomía municipal.

En un hecho inédito tras la reciente autonomía local, la Municipalidad de Rosario firmó un convenio con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días por 65 millones de pesos destinados a políticas sociales y de salud.

El acuerdo, formalizado en el Refugio Grandoli, permitirá mejorar la infraestructura de refugios municipales, fortalecer programas de acompañamiento y sumar equipamiento clave en efectores de salud.

Más recursos para refugios y contención social
La donación incluye mobiliario, electrodomésticos y equipamiento que serán distribuidos en espacios como los refugios Grandoli, Sudoeste, Felipe Moré y Cáritas. Allí se alojan personas mayores de 18 años, en algunos casos con niños, y los nuevos recursos permitirán optimizar condiciones de vida y actividades diarias.

El secretario de Desarrollo Humano, Nicolás Gianelloni, destacó que “la autonomía municipal permite aceptar donaciones directas y potenciar la acción solidaria”, subrayando que la medida agiliza procesos y fortalece la inclusión social.

Salud pública: tecnología para mejorar la atención
Parte de los fondos se destinará a la compra de equipamiento médico:

  • Un ecógrafo doppler para el Policlínico San Martín.
  • Una torre de laparoscopía para el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.

La secretaria de Salud, Soledad Rodríguez, remarcó que estos equipos permitirán ampliar diagnósticos y sostener cirugías sin interrupciones, en un sistema que atiende a miles de pacientes mensualmente.

Capacitación para salir de la calle
El convenio también impulsa el programa “Panificación y alfabetización digital”, orientado a personas en situación de calle.

  • Alcanzará a unas 92 personas en refugios municipales.
  • Incluye formación en gastronomía y herramientas digitales.
  • Tendrá instancias prácticas y acompañamiento para inserción laboral.

Además, quienes finalicen los cursos serán vinculados con programas de economía social para desarrollar emprendimientos propios.

Impacto social y seguimiento
El acuerdo prevé un sistema de evaluación durante 12 meses, midiendo variables como la cantidad de personas capacitadas y alojadas.

Desde la organización religiosa, Carlos Cantero destacó el enfoque humano del proyecto: “Si una persona recupera oportunidades, el impacto ya vale la pena”.

Un cambio institucional clave
La iniciativa se apoya en la ordenanza de autonomía municipal aprobada en 2025, que permite recibir donaciones sin intermediación provincial, reduciendo tiempos y burocracia.

Así, Rosario no solo suma recursos, sino también herramientas para transformar la asistencia en inclusión real, combinando alojamiento, salud y formación como ejes para reconstruir proyectos de vida.