Energía y Producción

Industriales alertan por el gas y piden garantías para el invierno

La Unión Industrial Argentina advirtió sobre riesgos en el abastecimiento de GNL y reclamó previsibilidad para evitar cortes que afecten la actividad.

La Unión Industrial Argentina expresó su preocupación por el suministro de energía de cara al invierno y reclamó mayor previsibilidad en la provisión de Gas Natural Licuado, clave para sostener la producción en los meses de mayor demanda.

El temor central vuelve a ser el mismo de cada año: cortes en el suministro industrial para priorizar el consumo residencial durante los días más fríos, lo que obliga a frenar procesos productivos y genera costos adicionales para las empresas.

Durante su última reunión de Junta Directiva, la entidad analizó el impacto de la decisión del Gobierno nacional de postergar la adjudicación del operador privado encargado de importar GNL, una tarea que seguirá en manos de Enarsa.

Contexto internacional y presión de costos

El escenario se vuelve más complejo por factores externos. La volatilidad de los precios energéticos se intensificó tras la escalada geopolítica en Medio Oriente, en particular por el conflicto que afectó el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de energía.

En ese marco, los industriales subrayaron que garantizar el abastecimiento es esencial para sostener la actividad, en un contexto ya condicionado por caída del poder adquisitivo, apertura de importaciones y altos costos financieros.

Propuesta al Gobierno

La UIA mantuvo reuniones con la Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Industria, donde planteó la necesidad de medidas transitorias que atenúen el impacto del costo del GNL sobre el sector productivo.

El objetivo es evitar una mayor caída en los niveles de producción, en un escenario donde —según la entidad— cerca de la mitad de la capacidad industrial permanece ociosa.

Señales de recuperación

En paralelo, el Centro de Estudios de la UIA (CEU) anticipó una mejora en la actividad durante marzo, con un crecimiento mensual del 5% respecto de febrero y una suba interanual estimada del 3,6%.

Sin embargo, el balance trimestral sigue en terreno negativo (-2,7% interanual), reflejando que la recuperación aún es incipiente.

El repunte se explica principalmente por el desempeño de la agroindustria y el sector energético, mientras que rubros como textiles, maquinaria, materiales para la construcción y bienes durables continúan afectados por la mayor competencia importada.

En síntesis, la industria muestra señales de leve reactivación, pero el factor energético vuelve a aparecer como un riesgo crítico de cara al invierno.