La remodelación de la Plaza de la Cooperación sacó a la luz tres antiguos sótanos vinculados al Mercado Norte, una estructura que permaneció oculta durante décadas bajo el espacio público ubicado en Mitre y Tucumán. Ahora, la Municipalidad busca preservar el hallazgo y proyecta incorporar paños de vidrio en el piso para que los rosarinos puedan observar parte del patrimonio subterráneo.
Los trabajos comenzaron meses atrás como parte del plan de renovación de plazas, pero durante las tareas aparecieron estructuras de mampostería por debajo del nivel actual. Las cámaras están conectadas mediante túneles y tendrían relación con antiguos depósitos, sectores de descarga o espacios de servicio del mercado.
“Nosotros teníamos información de que estos sótanos existían, pero no había ninguna documentación gráfica que nos permitiera afirmar cuántos había y de qué manera”, explicó el subsecretario de Planeamiento, Pablo Florio.
Sótanos de hasta 30 metros
Según detalló el funcionario, cada estructura tiene unos 4 metros de ancho y entre 25 y 30 metros de largo. Hasta el momento fueron identificadas tres: una paralela al Pasaje Poeta Fabricio Simeoni y otras dos perpendiculares hacia el centro de la plaza.
Florio aclaró que podrían existir más espacios, aunque el municipio todavía no tiene certezas sobre su extensión total.
Las estructuras habrían sido utilizadas como depósitos o cámaras del antiguo Mercado Norte y, posteriormente, como lugar para arrojar los escombros de la demolición del mercado, realizada a fines de la década de 1970 antes de la construcción de la actual plaza.
La falta de planos precisos dificultó durante años conocer la existencia y disposición de estos espacios. “En general, los subsuelos no se documentan en los mismos planos. Y mucho menos cuando hay remodelaciones de este tipo de infraestructura”, explicó Florio.
Una ventana al pasado
Entre Mitre, Tucumán y el actual Pasaje Simeoni funcionó durante más de un siglo el Mercado Norte, uno de los principales centros de abasto de Rosario desde fines del siglo XIX. Con el paso del tiempo perdió protagonismo y finalmente fue demolido para dar lugar a la plaza.
Frente al descubrimiento, el municipio busca evitar que las estructuras vuelvan a quedar ocultas. “En su momento, cuando se construyó la plaza, se tomó la decisión de esconder. Nosotros, en lugar de esconder, queremos mostrar”, afirmó Florio.
La propuesta consiste en colocar sectores vidriados sobre algunos de los subsuelos, de manera que la plaza pueda continuar funcionando como espacio público mientras permite observar parte de las construcciones históricas.
La intención oficial es que el hallazgo también abra una discusión sobre el futuro de las estructuras y su valor patrimonial. “Estamos rescatando el patrimonio y estamos buscando la historia de la ciudad y recuperándola”, sostuvo el funcionario.
