Diego Maciel asumió formalmente este viernes como nuevo ministro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, en reemplazo de Eduardo Spuler, y utilizó su discurso de bienvenida para plantear una definición que tendrá fuerte impacto en el debate sobre el rol del Poder Judicial.
El flamante integrante del máximo tribunal reclamó una Justicia “más rápida, más previsible y más cercana a la gente”, pero también puso el foco en la relación entre los jueces y las leyes sancionadas por la Legislatura.
Maciel sostuvo que los magistrados deben actuar con “autorestricción” y tener especial cuidado al analizar normas aprobadas por los representantes del pueblo cuando cuentan con un amplio consenso legislativo.
“Las normas que se construyen en la Legislatura con un amplio consenso deben ser tratadas con mucho cuidado por los jueces”, afirmó durante el acto de asunción.
Y agregó una definición que generó especial atención: “El único freno para el Poder Judicial es su propio sentido de autorestricción”.
Un recambio con impacto político
La llegada de Maciel profundiza el proceso de renovación de la Corte santafesina, que comenzó con los retiros de Mario Netri y María Angélica Gastaldi.
El nuevo ministro se formó en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y mantiene un estrecho vínculo con el radicalismo del norte provincial, a partir de su paso como funcionario del senador Felipe Michlig.
Su desembarco se produce además en un escenario marcado por el impulso del gobernador Maximiliano Pullaro a distintas reformas y por la reconfiguración de la conducción del Poder Judicial santafesino.
La nueva integración del máximo tribunal ya incorporó a Jorge Baclini, Rubén Weder y Margarita Zabalza.
Aún quedan pendientes otros recambios: Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco dejarán sus lugares, que serán ocupados por Aldo Alurralde y Jorgelina Genghini.
