Causas abiertas

AFA bajo sospecha

La ex titular de la UIF, Alicia López, advirtió en conversación con Marcelo Fernández, en Radio Fisherton, que existen múltiples investigaciones judiciales en torno a la AFA y cuestionó la lentitud del Poder Judicial. Señaló que el eje central es el presunto lavado de activos.

La ex titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Alicia López, analizó la situación judicial que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y sostuvo que el escenario es complejo, con causas tributarias, administrativas y penales en curso, aunque con avances “muy lentos”.

López, quien fue veedora en la entidad entre 2015 y 2016, explicó que existen investigaciones vinculadas a retenciones indebidas de aportes previsionales e impuesto a las ganancias, además de expedientes por facturación apócrifa y gastos inexistentes detectados por el organismo recaudador —hoy ARCA—. Sin embargo, afirmó que el núcleo más delicado es el presunto lavado de activos.

Según detalló, la causa que involucra la compra de una mansión en Pilar y vehículos de alta gama a nombre de personas con ingresos incompatibles “ya debería haber tenido llamados a indagatoria”. No obstante, describió un derrotero judicial atravesado por cambios de jueces, declaraciones de incompetencia y apelaciones ante distintas cámaras, lo que calificó como “artilugios administrativos y judiciales” que dilatan el proceso.

También cuestionó los controles previos. Señaló que operaciones de alto monto —como la adquisición de bienes suntuarios por parte de una jubilada con ingresos mínimos— deberían haber generado alertas automáticas en el sistema antilavado, dado que intervienen sujetos obligados a informar como escribanos, concesionarias, registros automotores y organismos fiscales.

En cuanto a la operatoria financiera, mencionó la necesidad de investigar cómo se fondeaban determinadas estructuras que otorgaban préstamos a clubes, y si esos fondos podrían estar vinculados con maniobras como la compra de dólar oficial y su posterior venta en el mercado paralelo. De comprobarse que el dinero provino de actividades ilícitas o de desvío de fondos, encuadraría en lavado.

Otro punto señalado fue la eventual malversación de fondos en contratos celebrados por la AFA con terceros, donde recursos provenientes de sponsors habrían sido desviados hacia sociedades en el exterior. En ese caso, explicó, podría coexistir el delito de malversación con el de lavado si se demuestra que el dinero fue canalizado hacia actividades ilegales.

Para López, el caso exhibe “de todo”: posibles delitos tributarios, malversación y lavado de activos. No obstante, consideró que el lavado es el eje más relevante, por su gravedad y por el volumen de dinero involucrado.

En el análisis periodístico posterior, se planteó que la falta de avances judiciales genera preocupación frente a la contundencia de la información pública conocida hasta ahora, en un contexto donde confluyen intereses económicos, deportivos y políticos que complejizan aún más el escenario.