El Gobierno de Santa Fe avanzó con la licitación de una obra vial estratégica en Timbúes, orientada a reorganizar el tránsito pesado hacia los puertos del sur provincial, uno de los principales nodos agroexportadores del país.
La iniciativa, que contempla una inversión superior a los $65.000 millones, recibió ocho ofertas en la apertura de sobres realizada en Totoras, reflejando el interés del sector privado por participar en un proyecto clave para la infraestructura logística regional.
El proyecto corresponde a la segunda etapa del desvío de tránsito pesado de la Ruta Provincial 91, y apunta a resolver una problemática estructural: la convivencia entre el flujo de camiones y la vida urbana en las localidades del cordón portuario.
En ese marco, desde la Provincia destacan que la obra forma parte de un plan integral de infraestructura que busca mejorar la competitividad del sistema productivo y, al mismo tiempo, reducir el impacto del transporte de cargas sobre la vida cotidiana.
La intervención incluye la construcción de un anillo vial pavimentado con hormigón de alta resistencia, diseñado para soportar tránsito intensivo, junto con rotondas de gran tamaño, mejoras en cruces ferroviarios con barreras automáticas, iluminación LED y señalización integral.
El trazado abarcará arterias clave de la zona, fortaleciendo la conectividad y generando un circuito más eficiente para el transporte vinculado a la actividad portuaria.
Además, el proceso licitatorio se dividió en dos grandes frentes: por un lado, la repavimentación de 11 kilómetros y nuevas rotondas en el acceso a Timbúes; y por otro, la construcción de una circunvalación en Serodino, ambas intervenciones pensadas para descomprimir el tránsito y mejorar la seguridad vial.
Desde el área económica provincial remarcan que el crecimiento del sector agroindustrial exige una infraestructura acorde a la escala productiva, capaz de reducir costos logísticos y minimizar riesgos operativos.
A su vez, la obra se integra a un conjunto más amplio de intervenciones en el Gran Rosario, que incluyen mejoras en accesos, nuevas trazas y repavimentaciones, con el objetivo de transformar de manera estructural la circulación en toda la región.
La adjudicación se definirá en las próximas semanas y marcará el inicio de una obra clave para optimizar la logística portuaria, reducir la congestión y mejorar la seguridad, consolidando una infraestructura más eficiente para uno de los motores productivos del país.
