Luego de más de una década de interrupciones, anuncios inconclusos y demoras durante sucesivas gestiones nacionales, el gobernador Maximiliano Pullaro, acompañado por el intendente Pablo Javkin, firmó este lunes el acta de inicio para reactivar la puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario. La decisión se formalizó tras el traspaso de la obra desde la Nación a la Provincia, que desde ahora asumirá tanto la ejecución como la deuda pendiente con la empresa contratista.
Con esta medida, el Gobierno santafesino busca garantizar la continuidad de los trabajos y acelerar los plazos para concluir la intervención antes del Día de la Bandera. La obra -que presentaba un 60 % de avance al momento de su última paralización- contempla la restauración integral de estructuras, esculturas y espacios interiores del emblemático conjunto.
Una obra clave para el interior
“Este es un gobierno que cumple: las obras que promete, las hace, y las que empieza, las termina”, sostuvo Pullaro durante el acto. El mandatario expresó además su malestar por el abandono de Rosario por parte de administraciones anteriores y vinculó la reactivación del proyecto con el proceso de recuperación de la ciudad.
En ese sentido, remarcó que una parte sustancial de su gestión estuvo enfocada en la seguridad y en la “pacificación” del territorio, como condición para impulsar obras de infraestructura y recuperación urbana. “La gente de Rosario merece vivir en paz y en una ciudad que vuelva a ponerse de pie”, afirmó.
El gobernador también cuestionó la falta de inversión nacional en el interior del país. Señaló que la obra del Monumento “parecía imposible de terminar” y que, pese a reiterados anuncios, nunca avanzó por tratarse de una intervención fuera del área metropolitana de Buenos Aires. “Duele que desde la capital no se mire al interior productivo, ni en las obras, ni en los recursos”, añadió.
Pullaro definió la intervención como “trascendental” y aseguró que la Provincia destinará los fondos necesarios para finalizarla “en tiempo récord”, con el objetivo de que el 20 de Junio el Monumento esté completamente restaurado y pueda recibir a miles de estudiantes en la tradicional promesa a la bandera.
Del acto participaron además del intendente de Rosario, Pablo Javkin; la diputada nacional Gisela Scaglia; los ministros Lisandro Enrico (Obras Públicas), Gustavo Puccini (Desarrollo Productivo) y Susana Rueda (Cultura), además de legisladores y autoridades provinciales y municipales.
Inversión provincial para cerrar una deuda nacional
El ministro Enrico, precisó que fue el propio gobernador quien solicitó formalmente a la Nación el traspaso de la obra ante la falta de avances. Recordó que el proyecto había sido incluido entre las intervenciones que el Gobierno nacional se comprometió a finalizar, pero que nunca se retomó, lo que derivó en su paralización.
Tras el acuerdo, la Provincia asumirá el pago de una deuda de 1.456 millones de pesos con la empresa contratista y destinará otros 2.600 millones para completar los trabajos. “Vamos a concluir la restauración y poner en valor este símbolo nacional antes del 20 de junio”, aseguró el funcionario.
Por su parte, Javkin subrayó que se trata del cuarto Gobierno nacional desde que Rosario reclama la finalización de la obra y atribuyó las demoras a una histórica desatención del interior. “Lo que no está en Buenos Aires parece valer menos, incluso si se trata del único monumento nacional dedicado a la bandera”, afirmó.
El intendente consideró la jornada como “un día histórico” para la ciudad y valoró que la obra se encamine “como debía hacerse: con la Provincia asumiendo la responsabilidad”. “Aquí sí sabemos cuidar el legado de Manuel Belgrano”, concluyó.
