Tensión política

Lifchitz impulsa la prohibición de trapitos y lanza duras acusaciones contra Monteverde

El concejal adelantó una ordenanza clave para Rosario, cuestionó el rumbo del municipio y cruzó con dureza a la oposición.

En un tono firme, el concejal Federico Lifchitz confirmó en Radio Fisherton, que el Concejo Municipal de Rosario comenzará a discutir en breve una ordenanza para prohibir la actividad de los “trapitos”, una iniciativa que busca cerrar un debate histórico en la ciudad.

El edil aseguró que se trata de “una práctica ilegal, violenta y extorsiva”, y planteó que el proyecto no solo apunta a la prohibición, sino también a dotar al Estado de herramientas concretas para intervenir.

“Rosario va a tener una ordenanza que termine con esto”, sostuvo, al remarcar que el tema logró instalarse en la agenda pública tras años de postergaciones.


Orden, control y presión social

Lifchitz vinculó el avance del proyecto con un cambio en las prioridades políticas y sociales: “Hoy la gente exige soluciones concretas”, afirmó.

En esa línea, apuntó contra la dirigencia por desviar el foco hacia debates que consideró secundarios y reclamó que el Concejo “trabaje para resolver los problemas reales de los rosarinos”.


El Estado bajo la lupa

El concejal también puso el foco en el funcionamiento de la administración pública, donde insistió con la necesidad de terminar con los ingresos discrecionales y los privilegios políticos.

“No queremos más ingresos a dedo ni cargos hereditarios”, lanzó, al tiempo que reclamó transparencia y meritocracia en el acceso al empleo estatal.

Además, propuso revisar la estructura municipal y reorientar recursos hacia áreas críticas como el control urbano:
“Hoy hay prioridades que no están bien atendidas”, advirtió.


Tránsito caótico y urbanismo en debate

Otro de los ejes fue la crítica a las intervenciones en la vía pública, particularmente en Boulevard Oroño, donde cuestionó la superposición de medidas que, según dijo, terminaron complicando la circulación.

“Pasamos de no tener obstáculos a tenerlos todos juntos”, ironizó, y pidió revisar las decisiones adoptadas.

Para Lifchitz, algunas políticas terminaron generando el efecto contrario al buscado: “Se intentó ordenar y se terminó desordenando más”, resumió.


Un cruce sin filtro con Monteverde

El momento más áspero de la entrevista llegó cuando Lifchitz cargó directamente contra el concejal Juan Monteverde, en un tono inusualmente duro incluso para la dinámica política local.

“Tenemos un delincuente en el Concejo Municipal. Es un usurpador, un ladrón”, disparó, en una acusación frontal que elevó la tensión política.

Lejos de matizar sus palabras, el edil profundizó el ataque y vinculó sus críticas a lo que definió como “modelos de ciudad completamente distintos”, cuestionando tanto las propuestas como los antecedentes del espacio opositor.


Salud, gestión y disputa de modelos

En ese marco, defendió el sistema de salud pública de Rosario como uno de los principales activos de la ciudad y rechazó cambios estructurales en su administración.

“Es un emblema que nadie discute”, sostuvo, marcando distancia con propuestas que buscan modificar su funcionamiento.


2027 en el horizonte

Con la mira puesta en el mediano plazo, Federico Lifchitz no esquivó la pregunta sobre su futuro político y dejó abierta la puerta a una candidatura ejecutiva.

“Tengo un enorme deseo de ser intendente de Rosario”, reconoció, aunque aclaró que se trata de un objetivo que requiere construcción y tiempo.