El escenario elegido no es casual. El Pasaje Juramento, con su recorrido que conecta la Plaza 25 de Mayo con el río, ofrece un marco único para esta propuesta, donde el entorno urbano se convierte en parte de la experiencia.
Con sus espejos de agua en desnivel, las esculturas de Lola Mora y una vista privilegiada del Paraná, el espacio se transforma en una pasarela a cielo abierto que potencia el valor simbólico del lugar. A ambos lados, edificios icónicos como el Palacio de los Leones y la Catedral de Rosario completan una postal emblemática de la ciudad.
En ese cruce de lenguajes, moda, ciudad y patrimonio se entrelazan en una misma noche, proponiendo una invitación abierta a redescubrir Rosario desde el diseño. La iniciativa pone en primer plano cómo el talento local no solo crea tendencias, sino que también construye identidad y nuevas formas de habitar el espacio urbano.
