Conflicto comercial

La operadora de La Favorita dio por terminado el contrato y responsabilizó al fideicomiso propietario

ONATISUR aseguró que el dueño del inmueble incumplió obligaciones clave para el funcionamiento del edificio. También cuestionó la incertidumbre generada por versiones sobre una posible venta del histórico centro comercial.

La disputa por el futuro de La Favorita sumó un nuevo episodio luego de que ONATISUR informara oficialmente la extinción del contrato que la vinculaba con el fideicomiso propietario del inmueble. La empresa aseguró que declaró el incumplimiento contractual de la contraparte y comenzó a coordinar una salida progresiva junto a los comerciantes que operan en el edificio.

A través de un comunicado, la firma sostuvo que la decisión responde a una serie de incumplimientos que afectaron el normal desarrollo de la actividad comercial y rechazó las versiones que le atribuyen deficiencias de gestión o falta de mantenimiento.

“Las afirmaciones que intentan responsabilizar a ONATISUR son engañosas y buscan desviar la atención de las obligaciones incumplidas por el propietario”, señalaron desde la compañía.

El reclamo por las escaleras mecánicas

Uno de los principales puntos de conflicto mencionados por la operadora está vinculado al funcionamiento de las escaleras mecánicas del edificio. Según indicó, el reemplazo de esos equipos era responsabilidad del fideicomiso propietario y su falta de funcionamiento impactó directamente en la circulación de clientes dentro de un inmueble que cuenta con cuatro niveles comerciales.

“El incumplimiento del propietario en el reemplazo de las escaleras mecánicas atenta seriamente contra el normal desenvolvimiento comercial del edificio”, afirmó la empresa.

Desde ONATISUR sostienen que esta situación generó dificultades operativas y comerciales que terminaron afectando la actividad de los locales instalados en el tradicional paseo céntrico.

Incertidumbre por una posible venta

Otro de los cuestionamientos expresados por la firma apunta a las versiones que circularon durante los últimos meses sobre una eventual venta del inmueble.

Según explicó la operadora, esos trascendidos provocaron incertidumbre entre comerciantes e inversores, dificultando la planificación de largo plazo y afectando la previsibilidad necesaria para sostener el desarrollo comercial del edificio.

La empresa aclaró que desconoce el estado de cualquier negociación relacionada con el inmueble y remarcó que cualquier decisión sobre su futuro corresponde exclusivamente al fideicomiso propietario.

Balance de gestión

Más allá de la controversia, ONATISUR destacó el trabajo realizado durante su administración y aseguró que logró recuperar la actividad de uno de los edificios comerciales más emblemáticos de Rosario.

La compañía sostuvo que su gestión permitió poner en valor el inmueble y reactivar un espacio histórico para el comercio local, aunque lamentó que el vínculo contractual concluya antes de lo previsto por motivos que considera ajenos a su responsabilidad.

Mientras tanto, la incertidumbre sobre el futuro de La Favorita continúa abierta y la atención se concentra ahora en los próximos pasos que definan los propietarios del edificio y el impacto que la situación tendrá sobre los comerciantes que aún desarrollan allí su actividad.