El Aeropuerto Internacional de Rosario transita una etapa de expansión que combina mayor conectividad aérea con una estrategia orientada al desarrollo económico regional. Mientras refuerza su programación de vuelos para la temporada invernal, la terminal apuesta a consolidarse como un centro logístico capaz de canalizar exportaciones sin depender de los aeropuertos de Buenos Aires.
La iniciativa apunta a posicionar a Rosario como un nodo estratégico para las empresas del centro del país, aprovechando tanto el crecimiento de las rutas comerciales como la capacidad de carga disponible en las aeronaves que operan regularmente desde la ciudad.
Más vuelos para el invierno
Durante los próximos meses, Aerolíneas Argentinas ampliará las frecuencias desde Rosario hacia algunos de los destinos turísticos más demandados del país, entre ellos San Carlos de Bariloche, Chapelco e Puerto Iguazú.
La medida busca responder al incremento de la demanda turística durante las vacaciones de invierno y fortalecer la conectividad del sur santafesino con distintos puntos del país.
En el plano internacional, la principal novedad será el desembarco de Arajet, que comenzará a operar vuelos entre Rosario y Punta Cana con tres frecuencias semanales y planes de ampliación para la temporada de verano.
La nueva ruta permitirá además mejorar el acceso desde Rosario hacia mercados de Centroamérica y América del Norte.
La apuesta por la carga aérea
Más allá del movimiento de pasajeros, el proyecto de mayor alcance se vincula con el desarrollo de un perfil exportador para la terminal aérea.
Las autoridades aeroportuarias impulsan un programa destinado a aprovechar las bodegas de los vuelos comerciales para transportar productos de alto valor agregado directamente desde Rosario hacia distintos mercados internacionales.
La estrategia apunta especialmente a sectores industriales, laboratorios farmacéuticos, fabricantes de autopartes y empresas tecnológicas que requieren rapidez en la logística de exportación.
Según explicó el presidente del directorio del aeropuerto, Pío Drovetta, el objetivo es ofrecer una alternativa competitiva que reduzca costos y tiempos para las compañías radicadas en Santa Fe y provincias vecinas.
España, el próximo gran paso
El punto de inflexión del plan llegará en octubre con el inicio de los vuelos directos a España operados por World2Fly.
La incorporación de aeronaves de fuselaje ancho permitirá incrementar de manera significativa la capacidad de carga disponible para operaciones de comercio exterior, un aspecto considerado clave para el crecimiento del proyecto logístico.
La llegada de estos vuelos abre la posibilidad de conectar en forma más eficiente a las empresas de la región con mercados europeos, ampliando las oportunidades de exportación desde el interior del país.
Un cambio de paradigma
El aeropuerto ya cuenta con infraestructura específica para sostener este proceso, incluyendo servicios de aduana, migraciones, controles sanitarios, depósito fiscal y cámaras frigoríficas para productos que requieren conservación especial.
Además, durante los últimos años se realizaron experiencias exitosas de exportación de carnes congeladas y pescado, operaciones que sirvieron para validar los protocolos de trazabilidad y logística internacional.
El desafío ahora pasa por convencer a más empresas de utilizar la terminal rosarina como puerta de salida de sus productos al mundo.
Con más rutas, nuevas compañías aéreas y una creciente orientación hacia la carga internacional, el Aeropuerto Internacional de Rosario busca dejar atrás su rol exclusivamente turístico para convertirse en una pieza estratégica del entramado productivo y exportador del sur santafesino.
