Entre el 25 de mayo y el 5 de julio, el Aeropuerto Internacional de Rosario (AIR) recibió 34 vuelos desviados como consecuencia del cierre temporal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza por condiciones meteorológicas adversas, consolidando su posición como una de las principales alternativas operativas del sistema aeroportuario argentino.
Entre las aeronaves asistidas sobresalieron dos Boeing 747 de fuselaje ancho, incluyendo un carguero de la compañía Atlas Air, una operación que puso a prueba la infraestructura, la capacidad técnica y el nivel de preparación del personal del aeropuerto santafesino.
El hecho más destacado se produjo este domingo, cuando el AIR recibió por primera vez un Boeing 747 carguero de Atlas Air, identificado como el vuelo GTI8838 / 5Y8838, procedente de Miami y con destino final en Ezeiza. La aeronave aterrizó a las 0.58 y, una vez mejoradas las condiciones meteorológicas, continuó su viaje.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, sostuvo que la elección reiterada de Rosario como aeropuerto alternativo responde a las inversiones realizadas para modernizar la terminal. En ese sentido, afirmó que la infraestructura y la capacidad operativa desarrolladas durante los últimos años permiten acompañar el crecimiento de la conectividad aérea y de la logística vinculada al sector productivo.
Durante las operaciones extraordinarias también participaron la secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, y el presidente del AIR, Juan Pío Drovetta, quienes supervisaron las tareas de coordinación para garantizar el funcionamiento de los vuelos desviados.
Por su parte, el director de Cargas del aeropuerto, Federico Luchtenberg, destacó que la llegada del Boeing 747 carguero representa un hito para la terminal, ya que confirma que Rosario dispone de la infraestructura, los procedimientos y los recursos humanos necesarios para atender aeronaves de gran porte y operaciones de alta complejidad.
Las 34 operaciones registradas en poco más de un mes refuerzan el posicionamiento del Aeropuerto Internacional de Rosario como un nodo estratégico para el transporte aéreo de pasajeros y cargas, capaz de garantizar la continuidad de las operaciones cuando otros aeropuertos enfrentan contingencias climáticas.
Desde la terminal remarcaron que la combinación de infraestructura, coordinación entre organismos y personal especializado permite responder con rapidez y seguridad a situaciones excepcionales, fortaleciendo el papel de Rosario en la conectividad nacional y el comercio exterior de Santa Fe.
