La industria santafesina atraviesa un nuevo conflicto tras la decisión de Pampa Energía de cerrar definitivamente la línea de producción de caucho sintético de su planta ubicada en Puerto General San Martín, una instalación histórica del cordón industrial con más de seis décadas de trayectoria.
El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) confirmó la paralización de las operaciones y señaló que la medida afecta de manera directa a más de 130 trabajadores y sus familias.
El secretario general del gremio, Mauricio Brizuela, explicó que la empresa comunicó la decisión de manera sorpresiva y que los trabajadores tendrán una instancia de diálogo en el Ministerio de Trabajo para intentar encontrar alternativas.
“Pensamos que era una de las tantas reuniones que venimos teniendo y nos avisaron que van a dejar de producir, que la planta no arranca más”, señaló el dirigente sindical al referirse al encuentro en el que la compañía informó el cierre.
Una planta única en el país
El conflicto tiene como protagonista a la ex Pasa Petroquímica, una empresa con 60 años de historia en la región y que, según el sindicato, era la única productora de caucho sintético del país.
Desde Soepu remarcaron que se trata de una planta estratégica por su capacidad productiva y por la experiencia acumulada de sus trabajadores, muchos de ellos con una extensa trayectoria dentro de la actividad petroquímica.
Críticas a la apertura de importaciones
Brizuela vinculó la situación con el contexto económico nacional y sostuvo que la producción local de caucho atraviesa dificultades desde la implementación de una política de mayor apertura de importaciones.
En ese sentido, relacionó la crisis con la caída de la actividad automotriz y con los problemas que atraviesan empresas vinculadas al sector, como Fate y Cabot, además de recordar antecedentes recientes como el cierre de Dow.
Según explicó el dirigente, la empresa argumentó que la decisión responde a una fuerte caída de la demanda interna. “El mercado local está totalmente venido abajo, está consumiendo casi un 5 o un 10 por ciento de la producción y dicen que los costos para exportar no le cierran”, sostuvo.
Incertidumbre laboral
Ante el cierre de la línea productiva, desde el sindicato denunciaron que la empresa buscaría avanzar con retiros voluntarios en lugar de despidos formales.
“Les están ofreciendo montos por arriba de las indemnizaciones”, señaló Brizuela, aunque advirtió que muchos trabajadores afectados son operarios altamente capacitados, de entre 40 y 60 años, para quienes la reinserción laboral podría resultar compleja.
La situación quedará ahora bajo análisis en las próximas reuniones entre la empresa, los trabajadores y las autoridades laborales, mientras el gremio busca preservar los puestos de trabajo y evitar la pérdida definitiva de una industria considerada clave para la región.
