Consumo en retroceso

Las ventas de frutas y verduras se desploman en Rosario y alertan por una caída de hasta el 50%

Desde el Mercado de Productores aseguran que la demanda se redujo a la mitad respecto del verano. Aunque algunos productos aumentaron de precio en las últimas semanas, sostienen que el principal problema es la falta de compradores.

El Mercado de Productores de Rosario atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, con una fuerte retracción en las ventas de frutas y verduras. Así lo afirmó Héctor Mariani, referente del sector, quien aseguró que las operaciones comerciales cayeron hasta un 50% en comparación con la temporada de verano.

“No hay venta, la gente no viene a comprar”, resumió Mariani al describir el panorama actual. Según explicó, el nivel de actividad incluso se ubica por debajo de la mitad de lo registrado durante los meses estivales, cuando el movimiento suele ser mayor por la oferta de frutas de carozo y el incremento del consumo.

En cuanto a los precios, señaló que la papa y la cebolla experimentaron fuertes incrementos en las últimas dos semanas. Una bolsa de papa de buena calidad cuesta actualmente entre 20.000 y 25.000 pesos, mientras que la cebolla ronda los 20.000 pesos, cuando apenas diez o quince días atrás ambos productos se comercializaban entre 8.000 y 9.000 pesos por bolsa.

No obstante, aclaró que el resto de las verduras mantiene valores inferiores a los 20.000 pesos, con productos como tomate, zapallito y berenjena sin variaciones tan pronunciadas. Aun así, sostuvo que los precios no explican por sí solos la crisis del sector, ya que el verdadero problema es la falta de demanda.

“Acá no hay venta, la gente no viene a comprar, no se vende la mercadería”, insistió el productor, quien remarcó que la caída del consumo viene golpeando al mercado desde hace varios años y que las expectativas de recuperación durante 2026 no lograron concretarse, pese a una mejora en el contexto económico general.

De cara a los próximos meses, Mariani confía en que la llegada del verano impulse nuevamente el consumo de frutas y ensaladas, productos cuya demanda suele crecer con las temperaturas más altas y que podrían devolver algo de movimiento a un mercado que hoy permanece prácticamente paralizado.