Seguridad penitenciaria

Diez nuevos móviles blindan los traslados de presos y refuerzan los operativos en Santa Fe

La Provincia incorporó ocho vehículos especialmente equipados para trasladar personas privadas de la libertad y dos unidades para movilizar agentes en requisas y operaciones especiales. La inversión forma parte del plan de seguridad de la gestión de Maximiliano Pullaro.

Santa Fe reforzó el equipamiento de su Servicio Penitenciario con 10 vehículos 0 km, diseñados para mejorar tanto el traslado de personas privadas de la libertad como el despliegue de agentes en operativos especiales.

La entrega fue encabezada por el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, quien destacó que la incorporación forma parte del plan de seguridad impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro, junto con la construcción de nuevas cárceles y el refuerzo de la dotación de personal penitenciario.

“Este esfuerzo económico plasma la decisión de nuestro gobernador de invertir en seguridad, que es la prioridad número uno de los santafesinos”, afirmó Cococcioni.

El funcionario explicó que los nuevos móviles fueron desarrollados bajo los parámetros establecidos por la Ley de Ejecución de la Pena y cuentan con sistemas de seguridad destinados a proteger tanto a los internos como a los agentes encargados de los traslados.

Entre las principales incorporaciones se encuentran sistemas de videovigilancia, compartimentos diferenciados, elementos de sujeción y cerramientos reforzados.

Ocho vehículos para trasladar detenidos

Del total de unidades adquiridas, ocho estarán destinadas al traslado de personas privadas de la libertad.

Seis de ellas tienen capacidad para transportar hasta 13 personas, mientras que las otras dos pueden llevar hasta 14 internos y cuentan con compartimentos separados para trasladar hombres y mujeres en un mismo recorrido.

Los vehículos disponen además de circuito cerrado de videovigilancia, climatización para los custodios, dispositivos especiales de seguridad, balizas y sirenas.

“Hay una separación respecto del personal, elementos de sujeción y un sistema de circuito cerrado de videovigilancia para poder observar lo que hacen los internos sin arriesgar la integridad física del personal que los custodia”, explicó Cococcioni.

Dos unidades para los agentes

Las otras dos unidades tendrán una función diferente: serán utilizadas para trasladar personal penitenciario en operativos de gran despliegue.

Cada vehículo tiene capacidad para 25 agentes, además de butacas reclinables y climatización.

La Provincia prevé utilizarlos para requisas sorpresivas, apoyo táctico, traslados de efectivos y operaciones especiales.

Cococcioni destacó que estos recursos permitirán movilizar grandes cantidades de agentes con condiciones de seguridad acordes a las necesidades del sistema penitenciario santafesino.

Más tecnología para los traslados

La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, puso el foco en las condiciones de trabajo de los agentes que realizan traslados fuera de los establecimientos penitenciarios.

La funcionaria remarcó que estas tareas implican un nivel de exposición elevado, especialmente cuando se trata de internos considerados peligrosos.

En ese sentido, sostuvo que los nuevos vehículos permitirán trasladar a varios internos simultáneamente, mantenerlos separados y aplicar las medidas de sujeción correspondientes.

La incorporación de cámaras también permitirá que los agentes puedan monitorear en forma permanente lo que ocurre dentro de los compartimentos, reduciendo los riesgos durante los recorridos.

“Estos móviles vienen a decir que todo lo que escribimos y trabajamos toma forma; que vamos a seguir cuidándolos y proveyéndolos de tecnología y medidas de seguridad que sumen a su tarea diaria”, afirmó Masneri.

La entrega se realizó en la Unidad Penitenciaria N.º 2 de la ciudad de Santa Fe y contó con la presencia de autoridades provinciales, municipales, del Ministerio Público de la Acusación y del Servicio Penitenciario.

La compra se incorpora así a una estrategia más amplia de la Provincia que combina nuevas unidades penitenciarias, más personal y equipamiento específico para fortalecer la seguridad dentro y fuera de las cárceles.