El Gobierno nacional abrió formalmente la licitación para concesionar más de 7.500 kilómetros de infraestructura ferroviaria de cargas, en uno de los principales pasos del proceso de privatización del sistema actualmente administrado por Belgrano Cargas y Logística.
La convocatoria alcanza a las líneas General Belgrano, General Urquiza y General San Martín e incluye vías, estaciones, talleres y otros inmuebles ferroviarios. El Ministerio de Economía estableció el 11 de noviembre como fecha para la apertura de las ofertas.
Una red clave para la producción
Los contratos tendrán una duración de 50 años y abarcarán una red distribuida en al menos 16 provincias, con conexiones entre zonas productivas del NOA, el Litoral y el centro del país y distintos puertos y pasos internacionales.
El esquema permitirá a los concesionarios administrar la infraestructura y también adquirir parte del material rodante existente o incorporar locomotoras y vagones propios.
Los recursos obtenidos por la venta de activos ferroviarios serán destinados a un fideicomiso para financiar obras vinculadas con la red.
Cómo funcionará el nuevo sistema
Uno de los principales cambios será la implementación de un modelo de acceso abierto, que separará la administración de la infraestructura de la operación ferroviaria.
De esta manera, una empresa podrá gestionar las vías y cobrar peajes por el uso de la red, mientras diferentes operadores privados podrán competir para prestar servicios de carga sobre los mismos ramales.
El objetivo es reemplazar el esquema anterior, en el que Belgrano Cargas concentraba la operación, administración y propiedad del sistema.
Inversiones y nuevos operadores
El Gobierno también prevé que los inversores que alcancen determinados montos puedan acceder al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con la expectativa de atraer capital para recuperar vías, estaciones y material ferroviario.
El nuevo esquema podría además facilitar la recuperación de ramales actualmente fuera de servicio, siempre que existan proyectos que resulten económicamente viables.
La licitación despertó interés de empresas nacionales y extranjeras, entre ellas firmas vinculadas al sector agropecuario y grupos con experiencia en el negocio ferroviario.
Con la apertura de ofertas prevista para noviembre, el Gobierno avanza hacia una transformación del modelo de transporte ferroviario de cargas, con impacto directo sobre la logística de las principales regiones productivas del país.
