Los médicos de cabecera y odontólogos que trabajan con PAMI iniciarán este miércoles un paro de 72 horas en reclamo de una recomposición de sus ingresos y en rechazo al sistema de pagos implementado en abril.
La medida fue convocada por la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que comunicó la decisión al organismo previsional y al Ministerio de Capital Humano. Según la entidad, las conversaciones sobre la situación retributiva quedaron interrumpidas.
En Rosario, la médica de cabecera de PAMI Vanesa Pillia confirmó que durante las tres jornadas no habrá atención habitual en los consultorios. “El diálogo con la cúpula de PAMI está totalmente cortado y no tenemos posibilidad de sentarnos en una mesa de negociación”, afirmó.
El conflicto está vinculado con los cambios establecidos mediante la Resolución 1107/2026. De acuerdo con APPAMIA, el nuevo esquema fijó una cápita mensual de $2.100 por afiliado y eliminó el pago de la consulta presencial como concepto separado.
La entidad sostiene que un profesional que anteriormente percibía cerca de $2,1 millones mensuales pasó a cobrar alrededor de $1,4 millones, mientras que algunos componentes de los honorarios habrían sufrido reducciones cercanas al 50%.
Atención limitada durante el paro
Durante las 72 horas de protesta, los turnos ya otorgados serán reprogramados. Los profesionales mantendrán una atención mínima para situaciones que, según criterio médico, requieran tratamiento inmediato y podrán emitir recetas para patologías prevalentes.
APPAMIA también estableció una atención de hasta dos pacientes diarios por demanda espontánea y anticipó que durante la medida no se emitirán Órdenes Médicas Electrónicas (OMES). Para determinadas prestaciones, los afiliados deberán recurrir a los servicios de emergencia de PAMI.
Los profesionales sostienen que el esquema actual los obliga a aumentar considerablemente la cantidad de pacientes asignados para poder afrontar los costos de funcionamiento de los consultorios particulares.
Pillia reconoció que la medida tendrá impacto sobre los afiliados, pero defendió el reclamo: “Sabemos que son medidas antipáticas para la población, pero también estamos bregando por una mejor atención”.
El paro se extenderá durante miércoles, jueves y viernes. Si no se abre una nueva instancia de negociación, la atención habitual se retomará una vez concluida la medida de fuerza.