CAMBIO DEMOGRÁFICO

La Argentina registra casi la mitad de los nacimientos que hace una década y crece la brecha entre deseo y realidad

Los nacimientos cayeron un 46,8% entre 2014 y 2024, según un análisis de Pensamiento Lateral. El 57% de las personas de 18 a 45 años tiene menos hijos de los que desea, en un contexto marcado por los costos de crianza y las dificultades para conciliar trabajo y familia.

La Argentina atraviesa una profunda transformación demográfica: en diez años, los nacimientos anuales pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, una reducción del 46,8%. Esto equivale a mil nacimientos menos por día en comparación con una década atrás, según un análisis de la consultora Pensamiento Lateral.

Sin embargo, el fenómeno no se explica únicamente por una menor intención de ser madres o padres. De acuerdo con la Encuesta de Intenciones Reproductivas de UNFPA y Voices! de 2026, el 57% de las personas de entre 18 y 45 años tiene menos hijos de los que desearía. En tanto, el 32% tiene la cantidad que quiere y el 11% tiene más de los que hubiera deseado. La familia con dos hijos continúa siendo el modelo ideal más elegido.

“La caída de la natalidad no puede leerse únicamente como una pérdida de interés por la maternidad o la paternidad”, señaló Alejandrina Chichizola, directora de Pensamiento Lateral. Según explicó, conviven decisiones de no tener hijos con postergaciones y dificultades económicas y sociales para concretar proyectos familiares.

La caída también alcanza a las mujeres de entre 20 y 34 años

Aunque la reducción de los nacimientos entre adolescentes fue del 69,8% durante el período analizado, ese grupo explica solo una parte del cambio demográfico. Dos de cada tres nacimientos menos corresponden a mujeres de entre 20 y 34 años, franja en la que la caída llegó al 45,4%.

Entre las mujeres de 35 años o más, los nacimientos también disminuyeron un 30,9%. La postergación de la maternidad hacia edades más avanzadas, por lo tanto, no alcanzó a compensar la reducción general.

El descenso se registró en las 24 jurisdicciones del país, aunque con diferencias importantes. Tierra del Fuego encabezó las caídas, con un 58,6%, seguida por Santa Cruz, con un 56,2%. En la provincia de Buenos Aires, los nacimientos pasaron de 294.329 a 147.081, prácticamente la mitad, y esa jurisdicción concentró el 40,5% de la reducción nacional.

También existen diferencias en la composición de la caída. En Chaco, el 42,6% de la disminución correspondió a nacimientos de madres menores de 20 años; en Santiago del Estero, esa proporción fue del 34,2%. En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, apenas alcanzó el 10,6%.

El costo de criar y la distribución de las tareas

Entre las personas que tuvieron menos hijos de los deseados, las condiciones económicas y las responsabilidades de cuidado aparecen como motivos en el 62% de los casos, según el relevamiento citado por la consultora.

La dimensión económica también se refleja en el costo de la crianza. En agosto de 2026, la canasta correspondiente a un niño de entre 6 y 12 años alcanzó los $713.070 mensuales, al contemplar bienes, servicios y la valorización del tiempo de cuidado.

A esa carga se suma una distribución desigual de las tareas domésticas. Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del INDEC, las mujeres que realizan trabajo no remunerado le dedican, en promedio, 6 horas y 31 minutos diarios, frente a las 3 horas y 40 minutos de los varones.

Una encuesta del Centro de Investigaciones Sociales de UADE, realizada en el Área Metropolitana de Buenos Aires en 2025, también mostró diferencias en la organización cotidiana de las familias. El 77% de las mujeres consultadas dijo ocuparse principalmente de los grupos escolares de WhatsApp, el 71% de los turnos médicos de sus hijos y el 68% de las gestiones escolares.

Entre quienes tuvieron menos hijos de los deseados, el 18% de las mujeres mencionó el bajo involucramiento de su pareja en las tareas domésticas y de cuidado, frente al 7% de los varones.

Menos mandatos y mayores exigencias sobre la maternidad

El análisis identifica otra tensión: mientras la maternidad pierde peso como destino obligatorio, crecen las expectativas sobre lo que significa ser una buena madre. La crianza actual exige tiempo, recursos económicos y disponibilidad emocional, además de una participación constante en decisiones sobre educación, alimentación, salud y bienestar.

Al mismo tiempo, tener hijos continúa siendo un objetivo valorado. En la encuesta de UNFPA y Voices!, el 65% consideró importante tener hijos para alcanzar una vida plena. Sin embargo, otros aspectos obtuvieron porcentajes superiores: la salud, con el 97%; la seguridad económica, con el 96%; la vivienda propia, con el 95%; y el desarrollo profesional, con el 92%.

“La maternidad sigue siendo valorada, pero hoy convive con más proyectos posibles y con un estándar de crianza mucho más exigente”, sostuvo Chichizola. La especialista planteó que la decisión de tener hijos también depende de las condiciones que las personas consideran necesarias para sostener ese proyecto.

Los cambios se reflejan, además, en la composición de los hogares. En 2022, el 57% de los hogares argentinos no tenía menores de 18 años, frente al 44% registrado en 1991. En ese mismo período, los hogares unipersonales pasaron del 13% al 25%.

Para Pensamiento Lateral, estos datos muestran una transformación que combina una mayor libertad para elegir distintos proyectos de vida con obstáculos concretos para quienes desean formar una familia.

“Detrás de los números hay decisiones íntimas, pero esas decisiones nunca ocurren en el vacío”, concluyó Chichizola, al señalar que el trabajo, la vivienda, los vínculos, la distribución del cuidado y las redes de apoyo también influyen en las decisiones reproductivas.