El oficialismo santafesino enfrenta una semana decisiva para avanzar con la reforma de seguridad impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro. La Cámara de Diputados buscará emitir dictamen este miércoles y llevar el proyecto al recinto el jueves 29 de octubre, en medio de cuestionamientos judiciales y diferencias internas por los tiempos legislativos.
La iniciativa, que obtuvo media sanción del Senado en mayo, propone ampliar las herramientas de investigación penal y modificar atribuciones de la Policía, los fiscales y el sistema penitenciario. Sin embargo, su tratamiento en Diputados abrió una ronda de consultas que obligó a Unidos para Cambiar Santa Fe a revisar distintos artículos.
Por las comisiones de Seguridad Pública y Asuntos Constitucionales pasaron representantes de la Corte Suprema provincial, el Ministerio Público de la Acusación, el Ministerio Público de la Defensa, colegios de abogados, penalistas y organizaciones civiles. Las principales objeciones apuntaron a la ampliación de las facultades policiales y fiscales y a los mecanismos de control judicial. El MPA, en cambio, defendió buena parte de las herramientas propuestas.
Los cambios que se negocian alcanzan algunos de los puntos más sensibles del proyecto. Entre ellos figuran la posibilidad de realizar determinados allanamientos sin orden judicial previa, las condiciones para que los imputados presten declaración sin la presencia obligatoria de un defensor y la creación de zonas de intervención policial especial.
También están en discusión nuevas medidas coercitivas dispuestas por fiscales con revisión judicial posterior, el juicio en rebeldía, el tratamiento de pruebas obtenidas irregularmente, herramientas de inteligencia digital, un régimen especial para presos de alto riesgo y cambios en el sistema de recompensas.
El contenido definitivo de las modificaciones deberá resolverse en el plenario de este miércoles. Si Diputados altera el texto aprobado por el Senado, la iniciativa tendrá que regresar a la Cámara alta para que los legisladores acepten o rechacen los cambios.
Michlig presiona para acelerar los tiempos
La discusión legislativa también expuso diferencias dentro de Unidos. El presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, cuestionó la demora de Diputados en tratar proyectos que ya cuentan con media sanción y reclamó mayor celeridad para avanzar con las iniciativas del Ejecutivo antes del cierre del período legislativo.
El senador radical también apuntó contra las dificultades del oficialismo para reunir quórum en la Cámara alta durante la última sesión, cuando necesitó del respaldo de legisladores aliados y opositores para iniciar el debate.
Michlig sostuvo que el bloque oficialista debe garantizar el número necesario para tratar los proyectos impulsados por el Gobierno provincial. Aunque los cruces no configuran, por ahora, una ruptura en la coalición, dejan al descubierto las dificultades para coordinar los tiempos y las posiciones entre ambas cámaras.
La reforma de seguridad se convirtió así en una prueba política para el oficialismo. Pullaro busca sumar herramientas para combatir delitos complejos y agilizar investigaciones, mientras sectores del ámbito judicial y de la abogacía reclaman mayores garantías frente a las nuevas facultades.
El dictamen de este miércoles será determinante para conocer hasta dónde está dispuesto a ceder Unidos y si logra reunir los consensos necesarios para llevar la iniciativa al recinto el jueves.