Durante años, el vínculo de una empresa proveedora de agua con el sector privado estuvo marcado por una lógica administrativa: facturación, trámites, mantenimiento y reparación de infraestructura en la vía pública. Renata Ghilotti busca cambiar ese paradigma y convertir a Aguas Santafesinas (ASSA) en un actor más cercano al entramado productivo de Santa Fe.
“Aguas Santafesinas tiene que ser una empresa que la gente conozca antes de tener un problema. Estamos abriendo nuestras puertas, mostrando lo que hacemos, escuchando a los usuarios, a las empresas, y poniendo todo el conocimiento que tenemos al servicio de nuestra provincia de Santa Fe”, afirma la presidenta de la compañía.
Esa nueva orientación comenzó a tomar forma mediante convenios y mesas de trabajo con cámaras empresariales, asociaciones e instituciones del sector productivo. La propuesta consiste en acercar la experiencia técnica de ASSA a las empresas para ayudarlas a utilizar el agua de manera más eficiente, revisar procesos, abordar el tratamiento de efluentes y avanzar en la reutilización de líquidos.
El objetivo es que la empresa deje de ser solamente una prestadora de servicios para convertirse también en una fuente de asesoramiento y conocimiento para quienes producen en la provincia.
“Una empresa no tiene que esconder su conocimiento detrás de sus paredes. Tiene que abrirlo, compartirlo y ponerlo al servicio de la comunidad. Esa es la Aguas Santafesinas que queremos construir: más profesional, más transparente y, sobre todo, mucho más cerca de la gente”, sostiene Ghilotti.
La apuesta también tiene una dimensión económica y competitiva. Los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) ganan peso en las decisiones de inversión y financiamiento. En ese escenario, mejorar y documentar el desempeño hídrico puede representar una ventaja para las empresas santafesinas que buscan acceder a nuevos mercados y oportunidades.
La iniciativa apunta a identificar oportunidades de mejora, generar información y fortalecer el desempeño ambiental de las compañías. No se trata solamente de promover buenas prácticas, sino también de prepararlas para un escenario en el que las exigencias ambientales tienen cada vez más incidencia en la actividad económica.
“Santa Fe tiene una enorme capacidad productiva. Nuestro trabajo es preguntarnos cómo podemos acompañarla. Si desde Aguas Santafesinas tenemos conocimiento que puede ayudar a una empresa a consumir menos agua, mejorar un proceso o acercarse a estándares internacionales, ese conocimiento no puede quedarse encerrado dentro de la empresa”, plantea la presidenta.
La propuesta contempla sectores como el agroindustrial, alimenticio, metalmecánico, químico y de servicios, con espacios de trabajo específicos de acuerdo con las características y necesidades de cada actividad.
El acercamiento al sector privado forma parte de una transformación más amplia de ASSA, que tiene tres ejes centrales.
El primero es la eficiencia y la transparencia en el uso de los recursos. En ese marco, la empresa destaca la aprobación de un balance con superávit financiero, algo que, según la gestión, no ocurría desde hacía más de 20 años.
El segundo apunta a mejorar el contacto directo con los usuarios. La estrategia incluye reducir los tiempos de reparación en la vía pública: trabajos que anteriormente podían demorar un mes ahora se completan en una semana. También se implementa un sistema de gestión inmediata de los pedidos de los vecinos, con el objetivo de dar respuestas más rápidas a los reclamos.
El tercer eje es precisamente el fortalecimiento de los vínculos permanentes con empresas e instituciones, para ampliar el alcance de la compañía más allá de la prestación cotidiana del servicio.
“No creo que tengamos que elegir entre producir o dar respuestas al usuario que paga la boleta. El verdadero desafío es producir mejor. Ser más eficientes con el agua también significa ser más competitivos, reducir desperdicios y preparar a nuestras empresas para el mundo que viene”, concluye Ghilotti.
La transformación que impulsa la conducción de ASSA busca modificar el lugar que ocupa la empresa en la provincia: además de garantizar el servicio de agua y saneamiento, pretende convertirse en un socio técnico del entramado productivo santafesino.