
Oscar Alpa, rector de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) y Franco Bartolacci, de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), asumirán en abril como presidente y vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el órgano que reúne a autoridades de universidades de todo el país. Como antesala al recambio, el paro de 48 horas que comenzó este lunes permite presagiar que enfrentarán un año marcado por el conflicto.
Tanto Alpa como Bartolacci son egresados de las respectivas universidades que conducen. Están ejerciendo su segundo mandato y, aunque sus designaciones no fueron formalizadas, los dos bloques ya definieron que serán quienes conduzcan el órgano que representa a las 70 casas de altos estudios. Además, serán quienes se sienten con Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, que hasta el momento parece ser el interlocutor consolidado de La Libertad Avanza para escuchar las demandas del sector.
En tanto, Bartolacci tiene dos aliados en el escenario político actual: uno es el intendente Javkin y el otro es Joaquín Carvalho, recientemente elegido como presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) por Franja Morada. Junto a Carvalho, integra el espacio Sumemos donde también comanda María Eugenia Schmuck, presidenta del Concejo Deliberante de Rosario.
La dupla Alpa-Bartolacci asumirá formalmente al frente del CIN el 4 de abril en la Universidad Nacional de San Luis cuando se realice el próximo plenario y se defina también quiénes conformarán las comité ejecutivo y las comisiones, espacios de decisión del organismo que comanda a las autoridades universitarias.
El escenario 2025: pelea por los fondos y los reclamos a Javier Milei
En este tiempo que lleva en su cargo, Álvarez tuvo una marcha multitudinaria en abril de 2024 por el recorte en los gastos de funcionamiento y una segunda parte del año con marchas por la Ley de Financiamiento Universitario que fue, a las horas de su votación, vetada por Milei. Ni la marcha de abril, ni la de octubre, ni las jornadas de protesta de la comunidad estudiantil después del veto lograron moverlo de su cargo: sigue siendo el interlocutor de los reclamos.
Hasta el momento, las respuestas desde la sede de la actual secretaría y exministerio de Educación son que el aumento de fondos depende de la cartera de Economía que conduce Toto Caputo. El Presupuesto vuelve a estar prorrogado para 2025, mientras que quienes ocupan cargos de gestión explican que, si bien después de la marcha de abril hubo un aumento del 270% de esos fondos, este año empezó con problemas, ya que el Gobierno en enero envió menos dinero que en diciembre.
Quienes llevan adelante la gestión en las instituciones dicen que ya habían tenido una pérdida en términos reales del 30% el año pasado y para este año pueden tener un adicional a ese porcentaje si no se modifica en algún momento la cuota de gastos de funcionamiento.
El salario y el silencio de Carlos Torrendell
Ese es un problema, pero hay otro por la que toda la comunidad universitaria viene reclamando desde comienzos de la gestión libertaria: los salarios.
Según describen los gremios, el estado actual de los sueldos está marcado por el desfasaje que se produjo entre el salario y el proceso inflacionario que describen como “muy grande”. Ssegún los sindicatos la pérdida del poder adquisitivo ya es de más del 60% y hoy no hay un ámbito de negociación paritaria que permita discutir condiciones salariales y laborales. El apuntado allí es Torrendell, cuya cartera depende de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Esta situación condujo a la medida gremial con la que comenzó la semana y que contempla un paro en todas las universidades nacionales en contra del desfinanciamiento en el inicio del primer cuatrimestre.