Análisis económico en medio de tensiones y ajustes

“No estamos bien, pero vamos en la dirección correcta”

El economista Claudio Loser analizó en diálogo con Marcelo Fernández, en Radio Fisherton, el presente económico argentino: destacó avances del Gobierno, pero advirtió sobre el impacto del ajuste, la persistencia de la inflación y la falta de apoyo a los sectores más afectados.

En un contexto económico marcado por tensiones e incertidumbre, el economista Claudio Loser sostuvo que, si bien la Argentina muestra algunos avances en el cumplimiento de objetivos, la situación general sigue siendo compleja.

El especialista señaló que “los números no le ayudan al gobierno”, en referencia al aumento del desempleo y a una inflación que se mantiene en torno al 3% mensual. A pesar de esto, se mostró moderadamente optimista: “No estamos bien, pero vamos en la dirección correcta”.

Loer explicó que el país atraviesa un proceso de ajuste profundo y que la persistencia inflacionaria resulta difícil de justificar, incluso en un escenario de déficit fiscal cero y política monetaria restrictiva. “Me sorprende que la inflación siga en estos niveles”, afirmó.

Además, advirtió que el crecimiento económico registrado es desigual. “Es un crecimiento heterogéneo, con sectores comerciales e industriales muy golpeados”, indicó, lo que contribuye a un clima social de malestar.

En ese sentido, destacó que la apertura económica está generando costos: “Argentina está pasando de una economía cerrada a una más abierta, y hay sectores que están sufriendo”. Entre los más dinámicos mencionó al agro, la minería y la energía, aunque remarcó que falta contención para quienes pierden su empleo.

Respecto a la inflación, consideró que debe reducirse con decisión, aunque relativizó los objetivos más ambiciosos: “No es tan crucial llegar al ‘cero coma’, pero sí que siga bajando”. También comparó con experiencias internacionales, donde los procesos fueron tanto graduales como más bruscos.

Sobre el tipo de cambio, Loser expresó preocupación: “Está demasiado planchado”, y sugirió avanzar hacia un esquema más flexible. En esa línea, sostuvo que la alta tasa de interés está frenando la dinámica cambiaria y que aún persisten restricciones que desalientan la inversión.

“No va a venir inversión si no se liberaliza más la economía”, advirtió, señalando especialmente las limitaciones para la salida de capitales.

En cuanto al sector industrial, fue crítico: “La industria no agro representa solo el 10% del producto, pero impone precios altos al resto de la población”. Por eso, planteó la necesidad de una reestructuración que permita una mejor integración internacional.

Finalmente, Loer remarcó el potencial del país: “Argentina no solo tiene recursos naturales, también tiene capital humano muy valioso”, aunque insistió en que el proceso de recuperación será complejo y con costos.

En el plano internacional, alertó sobre el impacto de los conflictos geopolíticos, especialmente en el mercado energético. Si bien reconoció que Argentina podría beneficiarse como exportador, aclaró que “en la guerra no gana nadie” y que el contexto global sigue siendo desafiante.