La Cámara de Diputados fue convocada a una sesión especial para el próximo miércoles 24, desde las 12, con el objetivo de debatir la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una iniciativa impulsada por el oficialismo para promover proyectos de gran escala en sectores estratégicos.
El llamado fue formalizado por el secretario parlamentario de la Cámara baja, Adrián Pagán, y contempla también otros proyectos vinculados a acuerdos internacionales en materia tributaria, pesca ilegal y seguridad social.
El nuevo esquema busca ampliar los beneficios del actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incorporando ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias superiores con el objetivo de atraer capitales y acelerar la creación de nuevas cadenas de valor en Argentina.
Más beneficios para inversiones estratégicas
Entre las actividades alcanzadas por el Súper RIGI figuran sectores considerados claves para el desarrollo productivo, como la cadena de valor del litio, la fabricación de baterías, el hidrógeno verde, el gas natural licuado (GNL), los reactores nucleares pequeños y medianos (SMR), la producción de paneles solares y turbinas eólicas.
También incluye proyectos vinculados a vehículos eléctricos, nuevos productos petroquímicos, industria aeroespacial, cadena del uranio, productos industriales derivados de la pesca y fertilizantes de potasio o fósforo.
Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es impulsar industrias que actualmente tienen baja presencia o no existen en el país, generando inversiones de largo plazo y mayor industrialización de los recursos nacionales.
Cambios impositivos frente al RIGI
Uno de los principales atractivos del nuevo régimen está en las condiciones tributarias. El Súper RIGI establece una alícuota de Impuesto a las Ganancias del 15 %, frente al 25 % previsto en el RIGI vigente.
Además, plantea un esquema de amortización acelerada de inversiones: permite computar el 60 % durante el primer año y distribuir el 20 % restante en cada uno de los dos años siguientes, un beneficio superior al esquema actual.
La iniciativa será uno de los principales desafíos legislativos del oficialismo, que buscará reunir los apoyos necesarios para aprobar un régimen pensado para captar grandes inversiones y posicionar a Argentina como destino para proyectos industriales y tecnológicos.
