La posibilidad de que el papa León XIV visite la Argentina tomó fuerza en las últimas horas y genera expectativa dentro de la Iglesia. Aunque la Santa Sede aún no confirmó oficialmente el cronograma, distintos referentes eclesiásticos consideran que el viaje está encaminado.
Según las versiones que circulan, la gira por América Latina se realizaría durante la primera mitad de noviembre y tendría una duración aproximada de dos semanas. El recorrido incluiría una extensa estadía en Perú, una visita de tres días a la Argentina y una escala más breve en Uruguay.
Uno de los referentes que se refirió a la posibilidad fue el obispo castrense Santiago Olivera, quien participó de una audiencia general con León XIV en Roma. Tras transmitirle al pontífice el deseo de recibirlo en el país, contó que la respuesta fue una sonrisa y un breve “veremos”.
La visita a Perú tendría un peso especial dentro de la gira. Robert Prevost, nombre de origen del actual Papa, desarrolló allí buena parte de su trayectoria pastoral como misionero agustino y luego como obispo, por lo que se estima que podría permanecer varios días recorriendo distintas ciudades.

En Argentina todavía no existe un itinerario definido, aunque entre los posibles destinos aparecen Buenos Aires por su importancia institucional y religiosa, Córdoba y Santiago del Estero, esta última por su rol como sede primada de la Iglesia argentina.
La eventual llegada de León XIV tendría además un fuerte impacto simbólico: Argentina no recibe una visita papal desde abril de 1987, cuando Juan Pablo II realizó su segundo viaje apostólico al país.
La confirmación final dependerá de la Santa Sede, que aún debe comunicar oficialmente la agenda internacional del pontífice para noviembre. Sin embargo, desde distintos sectores de la Iglesia sostienen que la organización del viaje estaría avanzada y que restan definiciones protocolares y diplomáticas.
Mientras tanto, crece la expectativa entre obispos y fieles por la posibilidad de recibir al sucesor de Francisco en territorio argentino.
