Costo de vida

La Canasta Básica Alimentaria en Rosario aumentó 34,1% en un año y ya supera los $200 mil

El relevamiento de la Usina de Datos de la UNR ubicó la CBA en $204.878 por adulto equivalente durante julio. En lo que va de 2026, acumuló una suba del 24,8%, mientras la Canasta Básica Total llegó a $557.375.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) en Rosario aumentó 34,1% interanual y alcanzó en julio un valor de $204.878 por adulto equivalente, según el relevamiento de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

El indicador, que establece el umbral de ingresos necesario para no caer en la indigencia, registró además una suba mensual del 1,7%. En los primeros siete meses del año, el incremento acumulado fue del 24,8%.

En paralelo, la Canasta Básica Total (CBT) llegó a $557.375 por adulto equivalente, con una variación del 2,4% respecto de junio y del 32% frente a julio de 2025.

Qué alimentos aumentaron más

El aumento de julio estuvo concentrado principalmente en productos de primera necesidad. El mayor salto se registró en raíces y tubérculos, con una suba del 36,2%, que agregó $4.224 al costo de la canasta por adulto equivalente.

Le siguieron legumbres (10,3%), condimentos (9,7%), azúcares y dulces (3,3%) y lácteos (2,4%).

En cambio, algunos grupos registraron bajas de precios: cereales y derivados (-5,7%), frutas (-5,3%) y carnes (-0,7%). Este último rubro continúa siendo el de mayor peso dentro de la estructura de consumo, con un costo de $71.530 por adulto equivalente.

Vivienda y servicios, el otro factor

El informe también advierte que la evolución de la canasta no depende únicamente del precio de los alimentos. En julio, los servicios y los gastos habitacionales crecieron proporcionalmente más, lo que amplió la diferencia entre el costo de la alimentación y el de la vida cotidiana.

La situación se refleja especialmente al comparar distintos tipos de hogares. Para un hogar compuesto por dos jóvenes que alquilan, las necesidades de ingresos alcanzan casi $1,3 millones mensuales para evitar caer por debajo de la línea de pobreza.

La diferencia se explica, entre otros factores, por el peso del alquiler y por la imposibilidad de aprovechar economías de escala que sí tienen los hogares propietarios o de mayor tamaño.