CONSUMO EN BAJA

La carne vacuna pierde lugar en Rosario: el consumo cayó hasta 40%

Las familias compran menos, espacian los cortes más caros y buscan alternativas como pollo y cerdo. Desde el sector advierten que la caída se profundizó por la pérdida de poder adquisitivo.

El consumo de carne vacuna en Rosario acumula una caída estimada de entre 35% y 40%, mientras las familias ajustan sus compras para sostener el consumo de proteínas con presupuestos cada vez más acotados.

Juan Ramos, referente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, señaló que el movimiento mejora durante los primeros días del mes, pero vuelve a caer durante la segunda quincena.

Aunque las carnicerías pueden mantener una importante cantidad de clientes, el volumen de ventas es mucho menor. Las compras son más pequeñas y se llevan apenas los cortes necesarios para resolver una comida.

Menos cortes caros

La nalga es uno de los ejemplos más claros del cambio de hábitos. Familias que antes la compraban semanalmente ahora pueden adquirirla dos veces al mes y completar el resto de las comidas con opciones más económicas.

Mientras algunos cortes rondan los $16.000 o $17.000 por kilo, la nalga se ubica cerca de los $24.000, una diferencia que obliga a priorizar según el dinero disponible.

El bolsillo define el menú

El pollo y el cerdo aparecen como alternativas para reducir el gasto. En las últimas semanas, el cerdo aumentó alrededor de 7%, mientras la carne vacuna mantuvo valores relativamente estables.

Sin embargo, desde el sector remarcan que la estabilidad de precios no logró recuperar el consumo: el principal límite sigue siendo el poder adquisitivo.

Las dificultades también alcanzan a la cadena comercial, donde comenzaron a registrarse mayores problemas de cobranza y pagos.

Por ahora, el comportamiento de los consumidores es cada vez más evidente: comprar menos carne, espaciar los cortes más caros y adaptar el menú al presupuesto de cada semana.