NUEVO POLO

El Barrio Chino de Rosario avanza: ya hay 70 interesados y dos zonas en disputa

El proyecto dejó atrás la etapa inicial y comenzó a tomar forma. Los impulsores evalúan instalarlo sobre calle Córdoba o en Pichincha, con una primera etapa de dos cuadras, entre 10 y 15 locales y fuerte presencia gastronómica.

El proyecto para crear un Barrio Chino en Rosario entró en una etapa decisiva: ya hay unos 70 empresarios interesados en instalarse y quedaron dos sectores de la ciudad como posibles ubicaciones.

Las alternativas que se analizan son un tramo de calle Córdoba, entre Laprida y San Martín, y un sector de Ovidio Lagos, cerca de la estación Rosario Norte, en el área de Pichincha. La posibilidad de instalarlo en Funes, que había sido considerada inicialmente, quedó descartada.

La iniciativa es impulsada por empresarios vinculados comercialmente con China y busca crear un nuevo polo comercial, gastronómico y turístico en la ciudad.

Dos cuadras para empezar

La primera etapa tendría una escala acotada: dos cuadras y entre 10 y 15 locales, con el objetivo de generar una concentración reconocible de propuestas vinculadas con la cultura china.

Para llevar adelante el proyecto se trabaja en la conformación de un fideicomiso denominado “Barrio Chino en Rosario”, que permitiría avanzar en la adquisición de inmuebles y sumar inversores.

La cantidad de interesados ya supera ampliamente la capacidad prevista para el inicio. Según los impulsores, entre los potenciales operadores hay empresarios de origen chino y también inversores argentinos interesados en desarrollar propuestas vinculadas con esa cultura.

La gastronomía será protagonista

La comida ocupará un lugar central en el nuevo polo. La estimación es que alrededor del 70% de los locales sean gastronómicos, con restaurantes de distintos niveles, propuestas informales y opciones de consumo rápido.

La intención es que el barrio tenga actividad durante buena parte del día y también por la noche, para convertirse en un atractivo no solamente comercial sino también turístico.

Además de los restaurantes, se proyectan servicios, spas, salones de belleza, masajes y comercios de distintos rubros.

Uno de los elementos distintivos será el tradicional arco chino, cuya incorporación al proyecto contaría con disposición del Gobierno de China. El estacionamiento será otro aspecto determinante a la hora de definir cuál de las dos zonas será finalmente elegida.

¿Cuándo podría abrir?

El objetivo de los impulsores es que la primera etapa pueda comenzar a funcionar en diciembre de 2026. Si los tiempos de inversión, conformación del fideicomiso y puesta a punto de los locales se extienden, la apertura se trasladaría a marzo de 2027.

Ahora, la definición de la ubicación será el próximo paso clave para que Rosario tenga su propio Barrio Chino.