Actividad económica

La industria y la construcción profundizaron su caída y volvieron a frenar la recuperación

La producción manufacturera cayó 5% mensual en julio y la construcción retrocedió 4,6%. Ambos sectores también registraron bajas interanuales y mostraron nuevas señales de debilidad.

La industria y la construcción volvieron a mostrar números negativos en julio y dejaron en evidencia las dificultades de la economía para consolidar una recuperación sostenida. Según los últimos datos del Indec, la producción industrial manufacturera bajó 5% respecto de junio, mientras que la actividad de la construcción retrocedió 4,6% mensual, en términos desestacionalizados.

El escenario tampoco mejoró al comparar con julio de 2025. La industria registró una caída interanual del 4,9%, mientras que la construcción descendió 4,5%.

La industria, entre subas y bajas

La producción manufacturera atraviesa durante 2026 una dinámica irregular, con sucesivos movimientos mensuales que todavía no logran conformar una tendencia firme de crecimiento.

En julio, el retroceso fue acompañado por una nueva baja de la serie tendencia-ciclo, que cayó 0,9% respecto de junio. El dato suma una señal de deterioro que va más allá de los movimientos estacionales.

La actividad industrial continúa condicionada por un consumo interno débil, dificultades financieras y un escenario competitivo más exigente, especialmente para las ramas vinculadas al mercado doméstico.

La construcción también retrocedió

La construcción siguió un camino similar. En julio, el indicador sintético de la actividad del sector cayó 4,6% mensual y 4,5% interanual.

A su vez, la serie tendencia-ciclo registró una baja de 1,1%, profundizando las señales de desaceleración.

El resultado se da después de varios meses de comportamiento irregular, en los que el sector había conseguido mostrar algunos períodos de recuperación, pero sin lograr sostener ese impulso.

Dos sectores clave

La evolución de la industria y la construcción resulta especialmente relevante por su incidencia en el empleo privado y por el impacto que generan sobre proveedores, comercio, logística y servicios.

Los datos de julio vuelven a mostrar que la estabilidad macroeconómica todavía no se traduce en una recuperación sostenida de la producción y la inversión. Ambos sectores cerraron el mes con menos actividad que en junio y también por debajo de los niveles registrados un año atrás.