EXPLORACION ESPACIAL

Starship alcanzó la órbita terrestre por primera vez y completó un nuevo hito para SpaceX

El megacohete despegó desde Texas durante su vuelo de prueba número 14 y quedó en una órbita estable. La misión tendrá una duración estimada de diez horas, incluirá seis vueltas a la Tierra y contempla el despliegue de 26 satélites Starlink V3.

SpaceX consiguió un nuevo avance con Starship durante su decimocuarto vuelo de prueba: por primera vez, el sistema logró alcanzar una órbita terrestre estable después de 13 ensayos anteriores con trayectorias suborbitales.

El lanzamiento se realizó desde Starbase, en el sur de Texas. La etapa superior, denominada Ship, fue insertada en órbita y comenzó una misión prevista de aproximadamente diez horas, considerablemente más extensa que las pruebas anteriores.

Seis vueltas a la Tierra

El plan contempla que Ship complete cerca de seis vueltas al planeta, a una altitud aproximada de 275 kilómetros, antes de realizar un amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile.

La duración de esta prueba permitirá a SpaceX evaluar el comportamiento de distintos sistemas durante una permanencia más prolongada en el espacio y avanzar en el desarrollo de las capacidades necesarias para futuras misiones.

Starlink, cámaras y escudo térmico

Uno de los objetivos de la misión es el despliegue de 26 satélites Starlink V3, una nueva generación destinada a ampliar la capacidad de la red de internet satelital de SpaceX.

A diferencia de pruebas anteriores, estos dispositivos están previstos para permanecer en órbita e incorporarse posteriormente a la constelación.

Tres de los satélites llevan cámaras que permitirán observar el exterior de la nave y evaluar el estado de las losetas térmicas después del despliegue.

El escudo térmico es uno de los principales elementos bajo evaluación. SpaceX reforzó los sistemas de sujeción de las losetas y realizó modificaciones en sectores donde se habían registrado inconvenientes durante vuelos anteriores.

La compañía también pondrá a prueba nuevas maniobras orbitales y sistemas vinculados con el futuro reingreso atmosférico.

El regreso de Super Heavy

Una vez separado de Ship, el propulsor Super Heavy iniciará su propio regreso a la Tierra.

En esta oportunidad no se intentará su captura mediante los brazos mecánicos de la torre Mechazilla. El plan contempla un amerizaje controlado en el Golfo de México.

Para este vuelo también se incorporaron modificaciones en componentes de filtrado de los motores y se actualizó el software destinado a mejorar los reencendidos durante el descenso.

El desafío de las misiones lunares

El desarrollo de Starship tiene además una relación directa con el programa Artemis de la NASA, que seleccionó una versión de la nave como módulo de alunizaje para futuras misiones tripuladas.

Para alcanzar esas capacidades, SpaceX todavía deberá resolver desafíos técnicos como la transferencia de combustible entre vehículos en órbita y el almacenamiento prolongado de propelentes en el espacio.