ELECCIONES EN BRASIL

Flávio Bolsonaro dio el golpe en Brasil y enfrentará a Lula en el balotaje

Con más del 99% de los votos escrutados, el candidato del Partido Liberal obtuvo 47,10% frente al 45,08% de Lula y revirtió las previsiones de las encuestas. La segunda vuelta será el 25 de octubre.

El candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, dio la sorpresa en las elecciones presidenciales de Brasil y terminó primero en la primera vuelta, por encima del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. Con el 99,67% de las mesas escrutadas, Bolsonaro alcanzaba el 47,10% de los votos, mientras que el postulante del Partido de los Trabajadores (PT) reunía el 45,08%.

De esta manera, Brasil tendrá segunda vuelta el próximo 25 de octubre, en una elección que volvió a quedar marcada por la fuerte polarización entre el bolsonarismo y el oficialismo.

La diferencia entre ambos llegó a ser mucho mayor durante buena parte del escrutinio. Cuando comenzaron a ingresar los votos de las regiones del sur, históricamente más favorables al bolsonarismo, Flávio llegó a ubicarse 11 puntos por encima de Lula, con alrededor del 51% contra el 40%.

Sin embargo, el avance del escrutinio en el norte permitió al presidente recortar progresivamente la distancia. Al cierre del conteo, Bolsonaro conservaba una ventaja cercana a 2.500.000 votos, una diferencia que Lula deberá intentar revertir en la segunda vuelta.

El resultado contradijo además las principales previsiones electorales. Las encuestas otorgaban a Lula una ventaja de alrededor de cuatro puntos, pero finalmente Flávio Bolsonaro no solo logró imponerse, sino que quedó más de dos puntos por delante.

El resto de los candidatos tuvo una actuación marginal: ninguno alcanzó los dos dígitos y, en conjunto, no llegaron al 10% de los sufragios. La elección confirmó así la concentración del voto en los dos principales espacios políticos del país.

La estrategia de Flávio Bolsonaro

Señalado por su padre, Jair Bolsonaro, como su sucesor político, Flávio comenzó la campaña bajo el escepticismo de algunos sectores de la propia derecha, pero logró consolidar rápidamente su candidatura.

El senador del PL decidió mantener a su padre —quien cumple una condena de 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado— fuera de la propaganda electoral y centró su estrategia en el antipetismo.

También evitó participar en debates, una decisión que le permitió esquivar el escrutinio sobre algunas de las acusaciones y cuestionamientos que rodearon su campaña, entre ellas sus vínculos con Daniel Vorcaro, titular del Banco Master.

Sus principales rivales dentro del espacio de derecha, Ronaldo Caiado y Romeu Zema, quedaron por debajo de los dos dígitos y no lograron poner en riesgo su liderazgo dentro del sector.

El desafío de Lula

Lula llegó a la elección con el respaldo del aparato estatal y medidas destinadas a reforzar su base electoral, entre ellas un aumento del 15% del Bolsa Família.

Sin embargo, su campaña también quedó condicionada por la crisis del Supremo Tribunal Federal, donde el mandatario apareció cada vez más asociado al magistrado Alexandre de Moraes. A eso se sumaron cuestionamientos e investigaciones vinculadas con los negocios de su hijo, conocido como Lulinha.

Ahora deberá afrontar una segunda vuelta con una desventaja que las encuestas no habían previsto y con la necesidad de recuperar millones de votos para continuar en el Palacio de Planalto.

Una jornada sin incidentes graves

Los comicios se desarrollaron con normalidad y sin incidentes de gravedad, según informaron las autoridades electorales. Cerca de 158 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar y la participación rondó el 80%, mientras aproximadamente un 20% del electorado se abstuvo.

El director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, aseguró durante la jornada que no se habían registrado situaciones capaces de comprometer la votación o la seguridad de los electores.

En el mismo sentido, el Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que el operativo electoral se desarrollaba sin mayores contratiempos en el territorio brasileño.

Durante la jornada, además, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, descartó indicios de una eventual injerencia extranjera o de organizaciones criminales en el proceso electoral.

Con el resultado definido, Brasil se encamina ahora a una nueva batalla electoral entre Flávio Bolsonaro y Lula, en un balotaje que tendrá lugar el 25 de octubre y que volverá a poner frente a frente a las dos principales fuerzas políticas del país.