El Gobierno de Santa Fe incorporó 90 bombas de agua por $1.109.772.600 para fortalecer la prevención y la respuesta ante posibles contingencias hídricas asociadas al fenómeno de El Niño. El gobernador Maximiliano Pullaro presentó los equipos este viernes, como parte de las medidas preparatorias frente a los pronósticos climáticos para la región del Litoral.
“Lo hacemos para estar preparados de la mejor manera”, afirmó el mandatario. La adquisición se suma a la compra de camiones y grupos electrógenos, la limpieza de canales y el refuerzo de terraplenes y defensas, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales inundaciones.
El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, explicó que la incorporación forma parte de un plan provincial que incluye cerca de 600 intervenciones de obras, más de 5.000 kilómetros de canales y el mantenimiento de 500 kilómetros de terraplenes de defensa, además de trabajos en estaciones de bombeo del área metropolitana de Santa Fe. Según detalló, estas acciones representan una inversión cercana a los $30.000 millones.
Los equipos serán distribuidos en distintos puntos del territorio para facilitar una intervención rápida ante emergencias. Parte de las bombas puede funcionar mediante tractores disponibles en las localidades, lo que permitirá complementar los sistemas fijos de bombeo.
Dos tipos de bombas para distintas necesidades
La compra comprende 40 bombas de bajo levante y 50 bombas de achique, con diferentes capacidades operativas.
Entre las primeras, 22 pueden mover un millón de litros por hora cada una, 14 alcanzan los dos millones y cuatro tienen capacidad para tres millones de litros por hora. Las otras 50 bombas pueden extraer hasta 90.000 litros de agua por hora cada una.
El equipamiento quedará bajo administración provincial y estará disponible para atender las necesidades que surjan en distintos puntos de Santa Fe.
Monitoreo y coordinación territorial
El secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, destacó la coordinación con municipios y comunas y la importancia de seguir los pronósticos meteorológicos y las mediciones para anticipar posibles escenarios de riesgo.
En ese marco, la Provincia monitorea información del Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y la Prefectura Naval Argentina, con especial atención a las posibles crecidas provenientes del norte del país.
La planificación también contempla las precipitaciones que puedan afectar al territorio santafesino. Con la incorporación de las bombas y el mantenimiento de la infraestructura hídrica, el Gobierno provincial busca reforzar su capacidad operativa y reducir el impacto de eventuales emergencias sobre las comunidades.