El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, propuso que “Argentina se parezca mucho más a la Región Centro” para fortalecer la producción, impulsar el crecimiento económico y generar empleo. El planteo se realizó este martes en Paraná, durante las XII Jornadas de Desarrollo Productivo y Competitividad de la Región Centro y los Corredores Bioceánicos, junto a los mandatarios de Córdoba, Martín Llaryora, y de Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
Pullaro sostuvo que la articulación política entre las tres provincias es clave para defender el sistema productivo y anticiparse a los cambios en la economía argentina. En ese marco, señaló que uno de los principales debates de los próximos años será cómo utilizar las divisas que generarán la energía y la minería.
“El debate a futuro es qué es lo que hacemos con las divisas que va a tener nuestro país”, afirmó el mandatario santafesino, quien destacó el aporte histórico del campo y la industria al crecimiento nacional.
Según sus proyecciones, en cuatro años la energía podría generar un volumen de divisas equivalente al que actualmente aporta el campo, mientras que en seis años la minería alcanzaría una cifra similar. Frente a ese escenario, planteó la necesidad de discutir si esos recursos se destinarán al desarrollo productivo, la infraestructura y la reducción de costos o si se utilizarán principalmente para equilibrar la balanza comercial.
“En cuatro años vamos a tener la misma cantidad de divisas producidas por la energía que hoy tenemos producto del campo; y en seis años vamos a tener la misma cantidad de divisas que hoy produce el campo, por la minería”, sostuvo.
El gobernador mencionó entre las prioridades la mejora de rutas, puertos y aeropuertos, el fortalecimiento de la matriz energética y el acceso al gas natural para abaratar los costos de producción.
En ese sentido, reclamó una unidad política regional que permita defender el campo, la industria y, fundamentalmente, el desarrollo y la generación de empleo.
Los tres gobernadores reclamaron una agenda productiva
Durante el encuentro, Llaryora destacó la articulación entre el sector público y el privado como una de las fortalezas de la Región Centro. “Gobernar es generar trabajo”, afirmó, y remarcó el potencial de las tres provincias para consolidar a la Argentina como una potencia alimentaria y agroindustrial.
El mandatario cordobés también advirtió sobre la necesidad de impulsar un plan logístico y volver a poner la infraestructura en el centro de la discusión. Consideró que, una vez estabilizada la macroeconomía, el país deberá avanzar con una estrategia de desarrollo, producción y defensa de la industria.
Frigerio, por su parte, sostuvo que las tres provincias comparten una orientación vinculada al desarrollo productivo y al protagonismo del sector privado en la generación de riqueza y empleo competitivo.
El gobernador entrerriano propuso profundizar la integración regional, transformar las fronteras provinciales en oportunidades de desarrollo y facilitar el acceso a nuevos mercados. Además, planteó la necesidad de vincularse con los polos energéticos y mineros para promover puestos de trabajo de calidad.
Infraestructura, inteligencia artificial y empleo
Las jornadas también incluyeron debates sobre infraestructura, logística e integración regional, con la participación de representantes de la construcción, el sistema portuario y organismos de cooperación y desarrollo.
Otro de los ejes fue la innovación tecnológica y la aplicación de la inteligencia artificial en los sectores productivos, con especialistas de Argentina y Brasil. Además, se analizó el impacto de las nuevas tecnologías sobre el empleo y las transformaciones del mundo laboral.
Del encuentro participaron también la vicegobernadora de Entre Ríos, Alicia Aluani; el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe; los representantes de la Región Centro Atilio Benedetti, Carlos Massei y Claudia Giaccone, además de autoridades provinciales y legisladores.
La convocatoria de los tres gobernadores apuntó a consolidar una agenda común para que el crecimiento de las actividades energéticas y mineras se traduzca también en infraestructura, competitividad y oportunidades de empleo para las economías regionales.