La crecida del río Paraná obligó a los productores del departamento Reconquista a retirar casi la totalidad de las 150.000 cabezas de ganado que había en las islas. La mayor parte de los animales ya fue trasladada a campos más altos, aunque todavía quedan algunos rodeos por evacuar, según informó Dardo Venturni, integrante de la Sociedad Rural local.
El productor señaló que las condiciones climáticas de los últimos días permitieron avanzar con las tareas. Las lluvias fuera del cauce fueron menores a las previstas y las jornadas soleadas facilitaron el traslado de la hacienda hacia zonas más seguras.
La evacuación se realizó mediante barcazas y arreos a pie, según las características de cada sector. Mientras que algunos productores pudieron sacar los animales caminando, en otras áreas el uso de embarcaciones resultó indispensable.
Una vez fuera de las islas, buena parte del ganado fue distribuida en campos propios o alquilados. También se concentraron animales en banquinas y otros terrenos, donde sus responsables debieron alimentarlos y suplementarlos para sostenerlos durante la emergencia.
Ante las dificultades para reubicar toda la hacienda, algunos productores optaron por vender parte de sus animales para reducir el tamaño de los rodeos.
El río superó el nivel de evacuación
Durante la entrevista, Venturni indicó que el río Paraná registraba una altura de 5,37, siete centímetros por encima del nivel de evacuación. Sin embargo, no se precisaron la unidad ni la fecha de esa medición, por lo que el dato no permite establecer la altura actual del río.
El productor describió un escenario en el que el agua comenzaba a ingresar en sectores más elevados, mientras las zonas bajas ya estaban inundadas y el excedente avanzaba sobre los bañados.
Aunque destacó que las condiciones permitían continuar con el retiro de los animales, advirtió sobre la necesidad de seguir de cerca la evolución de la creciente y anticiparse a posibles complicaciones.
Advierten por los riesgos durante los arreos
Venturni también hizo hincapié en la seguridad de quienes trabajan en las islas y recomendó utilizar chalecos salvavidas durante las tareas, incluso cuando las largas jornadas a caballo vuelven incómodo su uso.
Además, pidió precaución a los conductores que circulan por las rutas de la región, donde pueden encontrarse con tropas de animales durante los traslados. En ese sentido, solicitó reducir la velocidad y tener paciencia para permitir que los productores y trabajadores completen los arreos de manera segura.
Frente a una situación que calificó como excepcional, el representante rural remarcó la importancia de actuar con prudencia y evaluar la evolución del río durante los próximos días para tomar las medidas necesarias.