La convocatoria prometía una caravana multitudinaria de motos por Halloween, pero terminó con 82 vehículos remitidos al corralón municipal. Un operativo conjunto entre la Municipalidad y la Policía permitió desarticular una mega picada que tenía como principal punto de encuentro el sector de R. Núñez y Costanera, en La Florida.
La actividad se había difundido bajo la consigna «Al que atrapan pierde» y contemplaba encuentros en distintos sectores de Rosario, además de un recorrido por las calles de la ciudad. Ante el riesgo de picadas, maniobras temerarias y circulación peligrosa, la Secretaría de Control y Convivencia organizó un importante dispositivo preventivo.
El primer procedimiento de relevancia se realizó en bulevar Seguí y Presidente Perón, donde un grupo de motociclistas se había concentrado en una estación de servicio. Allí fueron remitidas 39 motos.
Posteriormente, los controles se trasladaron a La Florida, donde se desplegó un operativo cerrojo que permitió secuestrar otras 41 motos y dos automóviles. Durante ese procedimiento, un grupo de vecinos arrojó piedras y elementos contundentes contra los agentes que participaban del dispositivo.
Entre las irregularidades detectadas figuraron falta de documentación obligatoria, ausencia de elementos de seguridad, escapes antirreglamentarios y distintos casos de alcoholemia positiva.
La convocatoria había encendido las alertas por la magnitud de la concentración y los riesgos para terceros, ya que involucraba a motociclistas de Rosario y localidades vecinas. Además, la iniciativa tenía réplicas en otras ciudades del país.
El secretario de Control y Convivencia municipal, Diego Herrera, destacó la planificación previa y la cantidad de recursos desplegados para anticiparse a los encuentros.
“Venimos viendo que se iban a reunir muchas personas, incluso de los alrededores de Rosario, para hacer picadas y circular en conjunto de manera temeraria, provocando riesgos también para el resto de la población. Todo con varios lugares de encuentro y un recorrido concreto. Y en función de eso planificamos todo el operativo”, explicó.
El funcionario también remarcó la magnitud de la intervención y el trabajo coordinado entre los equipos municipales y policiales.
La madrugada terminó con 80 motocicletas y dos autos fuera de circulación, en un operativo que buscó impedir que la convocatoria de Halloween se transformara en una jornada de picadas y maniobras peligrosas en las calles de Rosario.
