El encarecimiento sostenido del costo de vida continúa elevando el umbral de ingresos necesario para sostener un nivel básico de consumo. Según un relevamiento de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), una familia integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.595.764 durante mayo para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y mantenerse por encima de la línea de pobreza.
El dato refleja la presión que siguen ejerciendo los precios de los bienes y servicios esenciales sobre los hogares rosarinos, en un contexto marcado por la desaceleración de la inflación, pero también por la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades que atraviesan distintos sectores de la economía.
Los alimentos siguen empujando el costo de vida
Durante mayo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto alcanzó los $199.793, con un incremento mensual del 1,9% respecto de abril.
El indicador acumula una suba del 21,7% en lo que va de 2026 y un aumento interanual del 41,3%, una variación que supera la inflación general registrada en el mismo período.
Entre los productos que más impulsaron los aumentos se destacaron las verduras y hortalizas, con una suba del 21,5%, seguidas por aceites y grasas (3,8%) y carnes (2,6%).
Por el contrario, los únicos rubros que mostraron retrocesos fueron frutas, con una caída del 9,2%, y azúcares y dulces, que descendieron 4,7%.
Diferencias según el tipo de hogar
El informe también expone cómo varían las necesidades de ingresos según la composición familiar y la situación habitacional.
Uno de los casos más exigentes es el de un hogar monoparental compuesto por una madre y dos hijos que alquilan vivienda. En esa situación, la Canasta Básica Total ascendió a $1.300.519 mensuales, reflejando el fuerte peso que tienen tanto los costos de crianza como el alquiler.
Para un hogar integrado por dos jóvenes no propietarios, el umbral se ubicó en $1.223.238, mientras que una pareja de adultos mayores con vivienda propia necesitó $765.575 para cubrir sus gastos básicos.
En tanto, una persona sola propietaria de su vivienda requirió $453.096 mensuales para no caer bajo la línea de pobreza.
Canastas más caras pese a la desaceleración inflacionaria
Desde la Usina de Datos advierten que, aunque los aumentos mensuales muestran una moderación respecto de los períodos de mayor inflación, los valores acumulados mantienen a las canastas en niveles históricamente elevados.
El resultado es que los hogares necesitan ingresos cada vez más altos para sostener consumos básicos, en un escenario donde la evolución de salarios, empleo y actividad económica continúa siendo una de las principales preocupaciones para las familias rosarinas.
