El Mundial 2026 no solo será el torneo más grande de la historia por su formato deportivo. También promete convertirse en un evento récord para la industria de las apuestas deportivas, que proyecta un movimiento cercano a los US$60.000 millones en apuestas legales durante la competencia.
La Copa del Mundo, organizada por Estados Unidos, México y Canadá, contará con 48 selecciones y 104 partidos, una expansión que multiplica la cantidad de encuentros disponibles para apostar y amplía el alcance comercial del certamen.
Las estimaciones indican que el volumen de apuestas legales será aproximadamente 71% mayor al registrado en Qatar 2022 y 185% superior al de Rusia 2018. Estas cifras no contemplan los mercados ilegales o no regulados, por lo que el impacto económico total podría ser todavía más elevado.
La regulación impulsa el crecimiento
Uno de los principales motores del aumento esperado es la expansión de los mercados regulados. En ese escenario, Brasil aparece por primera vez dentro de las proyecciones luego de la reciente regulación de las apuestas deportivas.
Los especialistas señalan que la formalización de la actividad permite sumar nuevos usuarios al circuito legal y mejora la capacidad de medir el tamaño real del negocio a nivel mundial.
Norteamérica, en el centro del negocio
En los países anfitriones se estima que las apuestas alcanzarán alrededor de US$5.700 millones.
Estados Unidos concentraría la mayor parte del volumen, con cerca de US$2.900 millones, seguido por México con unos US$2.500 millones y Canadá con aproximadamente US$300 millones.
Aunque México cuenta con una fuerte cultura futbolera, el tamaño del mercado estadounidense lo ubica como el principal impulsor económico del negocio durante el torneo.
Más partidos, pero un impacto desigual
La ampliación del Mundial no necesariamente implica que todos los partidos generen el mismo nivel de apuestas. Los analistas advierten que una parte importante de los nuevos encuentros estará concentrada en la fase de grupos, donde históricamente el interés suele ser menor que en las instancias eliminatorias.
Además, la participación de selecciones con menor tradición internacional podría reducir el atractivo de algunos cruces, mientras que las rondas finales seguirán siendo las de mayor actividad y facturación.
El peso de las grandes selecciones
El desempeño deportivo también será un factor clave para el negocio. La presencia de equipos con gran cantidad de seguidores y su avance en el torneo suelen generar un aumento significativo del interés de los apostadores.
Por eso, la llegada de potencias futbolísticas a las últimas etapas de la competencia podría elevar aún más las cifras previstas.
Una industria que sigue creciendo
Más allá del Mundial, el mercado global de apuestas deportivas proyecta alcanzar los US$1,66 billones durante 2026, impulsado por la expansión de plataformas digitales y la apertura de nuevos mercados regulados.
Asia continúa como la región líder del sector, seguida por Europa, mientras que Norteamérica, Latinoamérica y África muestran los mayores ritmos de crecimiento.
En ese contexto, la Copa del Mundo 2026 aparece como uno de los grandes acontecimientos económicos del entretenimiento deportivo global, con las apuestas como uno de los negocios que más aceleran su expansión alrededor del fútbol.
