El hallazgo se produjo luego de que una retroexcavadora comenzara a remover tierra dentro de un predio delimitado por tapiales y un portón, construido aproximadamente un año atrás. Según indicaron vecinos de la zona, desde que se levantaron las paredes no se registraron movimientos visibles en el lugar.
Los operativos se realizaron en Rosario, Ibarlucea y Roldán. La investigación permitió incautar fusiles, pistolas de alto poder de fuego, dinero en efectivo y celulares. Parte del armamento estaba oculto bajo tierra en barriles.
Armas enterradas y operativo en curso
El armamento estaba oculto en un pozo y cubierto de manera precaria. De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, se trata de armas de grueso calibre junto con cargadores. Algunas presentarían características poco habituales en este tipo de secuestros.
El operativo es coordinado por la Central de Inteligencia de Operaciones Especiales (CIOPE) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), bajo directivas de una fiscal provincial que encabeza la causa.
Hasta el momento no se informó oficialmente la cantidad exacta de armas ni el detalle técnico del material incautado, ya que el procedimiento continúa y se encuentra en etapa preliminar.
Investigación en contexto
En el marco de la investigación comenzó a mencionarse a una organización criminal que en los últimos meses fue señalada como una de las de mayor peso en la región, tras el desplazamiento de otras estructuras delictivas históricas.
Las autoridades provinciales mantienen hermetismo sobre los avances del caso y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas.
